Belgrano se impuso por 3-2 frente al Millonario en el Estadio Mario Alberto Kempes colmado de hinchas. Es el primer título nacional de Primera División en la historia para la provincia. Ricardo “Ruso” Zielinski cortó su racha y dio su primera vuelta olímpica como DT.

El 24 de mayo de 2026 quedará marcado con letras celestes en las páginas doradas del deporte nacional. En una final dramática y cambiante que parecía ser para cualquiera, Belgrano de Córdoba derrotó 3 a 2 a River Plate en el Estadio Mario Alberto Kempes y se consagró campeón del Torneo Apertura.
Noventa minutos de pura tensión: del gol a gol al grito sagrado del 3-2
La final del Mario Alberto Kempes cumplió todas las expectativas en lo que respecta a una definición por el título, jugándose con el cuchillo entre los dientes desde el pitido inicial. La propuesta de juego de Ricardo Zielinski fue muy inteligente: tapar los circuitos de juego de River y pegar en el contragolpe a través de las velocidades de Emiliano Rigoni y la jerarquía de Lucas Zelarrayán.
El partido se abrió rápidamente en una ráfaga de efectividad que hizo estallar el estadio. River pegó primero y se puso en ventaja en una jugada de gran definición colectiva cuyo empujón final fue tarea de Facundo Colidio. Pero Belgrano no se quedó atrás, empató el trámite y el partido pasó a jugarse en un terreno de pura dramatización.
El vaivén duró todo el segundo tiempo. Cuando River volvió a ser el equipo que estaba arriba en el marcador, cuando el cansancio físico empezaba a dar su factura y los fantasmas del tiempo suplementario volaban por Córdoba, el “Pirata” demostró esa mística que lo representó a lo largo de todo el Apertura. El ingreso de Uvita Fernández fue la pieza que le faltaba a Belgrano. A los minutos de ingresar, el delantero convirtió el gol del 2-2 de penal.
Para finalizar, en una jugada asociada que encontró mal parada a la defensa de River, llegó el gol definitivo que selló el 3-2 de la mano de Uvita y el Mudo Vázquez. Los minutos finales fueron para el infarto, con un River volcado totalmente al ataque con dos tiros de esquina seguidos y un Belgrano defendiendo la ventaja con uñas y dientes hasta el pitazo final que desató la fiesta eterna en la provincia.
La tercera fue la vencida para Córdoba
La provincia venía arrastrando viejas espinas clavadas en el corazón: la final que Talleres perdió ante Independiente en el Nacional 77 y la que Racing de Córdoba cedió ante Rosario Central en el Nacional 80. Tuvieron que pasar más de cuatro décadas para que el fútbol de “La Docta” tuviera su revancha.
Tras una campaña formidable, los dirigidos por Ricardo Zielinski doblegaron al gigante de Núñez en un partido repleto de emociones, sumando la primera estrella para el club. La provincia se tiñó de celeste para celebrar la obtención del primer título oficial en la élite de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
El fantasma de 2011: una vieja herencia que agiganta la paternidad de Belgrano
Era imposible jugar esta final sin que los recuerdos de la mítica Promoción de 2011 sobrevolaran el Mario Alberto Kempes. Hace 15 años, Belgrano dejaba una huella imborrable en la historia del fútbol mundial al decretar el descenso de River Plate en el mismísimo Monumental.
El destino, caprichoso, quiso que para este Apertura 2026, Belgrano volviera a cruzarse con el Millonario en una definición por el título, y con tres sobrevivientes de aquella gesta en sus filas: Ricardo Zielinski, Juan Carlos Olave y Franco “Mudo” Vázquez.
La previa ya venía picante. Olave había encendido la mecha recordando la proeza en la que le atajó el penal a Pavone, advirtiendo que, aunque las realidades eran distintas, el hambre de gloria seguía intacto. En la cancha, el “Mudo” Vázquez manejó los hilos con la experiencia de sus 37 años, reinventado como un volante central de jerarquía, y el Ruso Zielinski volvió a ganarle la batalla táctica al gigante de Núñez.
Para River, que no tenía sobrevivientes de aquella tarde de 2011 tras el retiro de Maidana, el partido volvió a convertirse en una pesadilla ante su verdugo histórico, consolidando una mística que el pueblo pirata recordará para siempre.
El saludo de la CONMEBOL y el boleto a la “Gloria Eterna” de 2027
La histórica consagración no tardó en resonar en todo el continente y las redes sociales se inundaron de reconocimientos para el nuevo campeón. Uno de los mensajes más destacados llegó desde las cuentas oficiales de la máxima entidad del fútbol sudamericano. “¡UNA DE PIRATAS! @Belgrano se consagró campeón del Torneo Apertura y se clasificó a la CONMEBOL #Libertadores 2027. #GloriaEterna”, posteó la cuenta oficial del certamen continental para darle la bienvenida al Celeste.
Con este trofeo bajo el brazo, el equipo de Barrio Alberdi logró su primera estrella nacional y se quedó con lo más soñado por cualquier club de Sudamérica: el cupo directo para la fase de grupos de la Copa Libertadores de 2027.
El “Pirata” regresará a enarbolar sus banderas en los estadios más preponderantes de la región, continuando con el proceso que empezó en el Kempes y que espera llevar el carácter de su mística por todo el continente con destino a la búsqueda de la gloria eterna.
El Torneo Apertura 2026 ya es de Belgrano de Córdoba, pero su trasfondo va más allá de un mero trofeo en la vitrina. El fútbol argentino, históricamente centralizado en Buenos Aires, da la bienvenida a un nuevo empuje que hizo historia y que demostró que el interior tiene con qué parar y hacer historia.

