Resultado final del encuentro

El Barça Femenino remonta en CA Tenerife y ya piensa en las finales

mayo 11, 2026

Las azulgranas vencieron 1-3 al Costa Adeje Tenerife en un Heliodoro histórico y lanzan un aviso antes de la Copa de la Reina y la Champions

El FC Barcelona Femenino volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los equipos más dominantes del mundo. Las azulgranas remontaron ante el Costa Adeje Tenerife (1-3) en un Heliodoro Rodríguez López con 11.647 espectadores, en un partido más emocional que brillante, pero que dejó una sensación clara: el Barça ya tiene la mente puesta en las dos finales que marcarán su temporada.

Un Heliodoro histórico desafió al campeón

El partido de la jornada 28 de la Liga F tenía algo especial incluso antes del pitido inicial. Tenerife respondió con un ambiente espectacular y convirtió el Heliodoro en una auténtica fiesta del fútbol femenino. Casi 12.000 personas empujaron a un Costa Adeje Tenerife valiente, competitivo y capaz de incomodar durante muchos minutos al campeón liguero.

El Barça monopolizó el balón desde el inicio, como reflejan los números: 78% de posesión, 26 remates, 11 disparos a puerta y un xG de 1.64 frente al 0.18 local. Pero el dominio territorial no se tradujo inmediatamente en peligro real.

Las de Yerai Martín plantearon un bloque bajo muy trabajado, defendiendo juntas y esperando su momento. Y ese momento llegó en el minuto 23. Un centro lateral terminó con un gran cabezazo de Paulina Gramaglia, que superó a Gemma Font tras tocar incluso en el palo. El Heliodoro explotó.

Y durante unos minutos, el partido dejó una imagen poco habitual: el Barça por detrás en el marcador y obligado a remar desde la paciencia.

La roja a Violeta Quiles cambió el escenario

El encuentro cambió definitivamente con la expulsión de Violeta Quiles en el minuto 32 tras revisión del sistema FVS por un agarrón sobre Vicky López.

La acción generó muchas protestas tanto en el banquillo local como en la grada. Y aunque el Barça ya estaba dominando el encuentro antes de la roja, la inferioridad numérica condicionó completamente el plan competitivo del Tenerife.

Aun así, el conjunto canario resistió durante buena parte de la primera mitad con una solidaridad defensiva enorme. El empate azulgrana llegó en el añadido, cuando Esmee Brugts apareció en un saque de esquina para firmar el 1-1 de cabeza en el 45+4. Fue un golpe psicológico importante. El Tenerife había sostenido el esfuerzo durante muchos minutos y el Barça encontró el empate justo antes del descanso.

Patri Guijarro, Mapi León e Irene Paredes sostienen al Barça

Más allá de los goles, el partido dejó nombres propios muy importantes pensando en las finales.

Patri Guijarro volvió a ser el faro del equipo. La centrocampista azulgrana manejó el ritmo del partido con madurez, interpretando cuándo acelerar y cuándo dormir el encuentro. Además, asistió a Kika Nazareth en el 1-2 con un centro preciso que terminó decidiendo el partido.

También destacaron Mapi León e Irene Paredes, claves para evitar cualquier transición peligrosa del Tenerife. Ambas transmitieron liderazgo, calma y control en un contexto donde el Barça nunca quiso caer en la precipitación.

Porque esa fue precisamente la sensación general del equipo de Pere Romeu: no parecía un Barça obsesionado con hacer daño constantemente, sino un equipo que quería competir, ganar y, sobre todo, llegar vivo física y mentalmente a las dos grandes citas que tiene por delante.

La entrada de Clàudia Pina cambió el ritmo ofensivo del equipo. La atacante marcó el 1-3 definitivo en el minuto 88 con un disparo lejano imposible para Noelia Ramos y volvió a demostrar que llega al tramo decisivo de la temporada en un gran momento.

Un aviso antes de la Copa y la Champions

El Barça suma ya 28 victorias ligueras y continúa llegando lanzado al momento más importante del curso. El próximo sábado disputará la final de la Copa de la Reina ante el Atlético de Madrid en el Estadio de Gran Canaria.

Y apenas una semana después llegará el gran objetivo: la final de la UEFA Women’s Champions League frente al Olympique de Lyon en Oslo.

Por eso esta victoria en Tenerife vale más de lo que parece. No fue una exhibición. Tampoco una noche de brillo absoluto. Fue algo diferente: una demostración de madurez competitiva.

El Barça empezó perdiendo, tuvo paciencia, encontró soluciones desde el banquillo y terminó ganando como hacen los equipos que saben competir cuando se acercan los títulos.

Y eso, a estas alturas de temporada, es probablemente la mejor noticia posible para Pere Romeu.