El Real Madrid volvió a quedarse corto en el Bernabéu. Lo intentó, compitió por momentos y ofreció una puesta en escena inicial convincente, pero el empuje apenas le duró 25 minutos.
Después llegó el golpe del Manchester City, que con muy poco fue capaz de dar la vuelta al marcador antes del descanso gracias al tanto de Nico O’Reilly y al penalti transformado por Haaland tras revisión del VAR. Cuatro temporadas después, el conjunto inglés volvió a ganar en Chamartín, repitiendo incluso el mismo resultado que en el año de la pandemia.
Más allá del impacto clasificatorio, la derrota vuelve a incidir en lo anímico. El Real Madrid mostró actitud, pero sigue bloqueado en la creación de juego y con dificultades para sostener los partidos cuando el contexto se vuelve adverso. Una situación que vuelve a colocar el foco sobre el banquillo.
Con el ambiente enrarecido el técnico tolosarra compareció con un discurso sereno, lejos del dramatismo, pero consciente del momento que atraviesa su equipo. Reconoció que el inicio fue exactamente el que buscaban, aunque la falta de continuidad volvió a penalizarles.
“No estamos en nuestro mejor momento y en diez minutos nos han dado la vuelta con muy poquito”, admitió, señalando ese tramo como clave en el desarrollo del encuentro. Aun así, quiso destacar la reacción del equipo pese a las dificultades acumuladas: lesiones, jugadores fatigados y un contexto exigente. “Agradezco la actitud. El equipo lo ha seguido intentando y hay que seguir creyendo. Vendrán tiempos mejores”.
Xabi insistió en que uno de los grandes retos ahora mismo es la constancia en el rendimiento. Reconoció que el partido se escapó, pero también dejó claro que vio méritos suficientes como para haber sumado algo más. “Hemos tenido ritmo, concentración y lo hemos intentado hasta el final”.
El Bernabéu pitó, algo que el técnico asumió con naturalidad. “Es normal cuando no ganas. Entendemos los pitos y los aceptamos. La exigencia aquí es absoluta”, explicó, subrayando al mismo tiempo que el equipo quiere revertir la situación y mejorar tanto en lo anímico como en lo futbolístico.
Brotes verdes en medio de la derrota
Pese al resultado, Xabi Alonso se aferró a varios aspectos positivos. Destacó especialmente el partido de Rodrygo, autor del gol y protagonista de un encuentro que puede marcar un punto de inflexión. “Lo que más me ha gustado es su partido, verle con esa calidad y desborde. Sabemos su nivel”, comentó, valorando también el respaldo del vestuario al brasileño.
Otro de los nombres propios fue Endrick. El joven atacante dispuso de media hora y dejó una impresión positiva. “Ha tenido un buen impacto. Ayer hablamos de su situación y hoy ha estado cerca. Ha sido una buena noticia”, reconoció el técnico.
Sobre Mbappé, ausente en el encuentro, Xabi fue prudente. “Es pronto para saber si llegará al domingo. Hoy no estaba para jugar y le hemos echado de menos”, afirmó, dejando abierta su evolución para el próximo compromiso liguero.
El mensaje final fue claro: hay autocrítica, pero también convicción. “Los resultados son los que son y hay que convivir con ello. Afrontarlo con entereza, sabiendo que esto es largo”, concluyó.
El Real Madrid sigue en construcción, y el discurso del entrenador apunta a resistir el ruido mientras busca una reacción que, esta vez sí, se prolongue más allá de los primeros minutos.
Pero es el Real Madrid y el mejor equipo de la historia, no espera a nadie.


