Filipe Luis, leyenda del Atlético de Madrid, protagonizó hoy una visita sorpresa al entrenamiento rojiblanco en la Ciudad Deportiva de Majadahonda aprovechando el parón navideño y los días libres tras los últimos compromisos con su equipo actual, el Flamengo.
Una visita inesperada cargada de simbolismo rojiblanco
El Atlético de Madrid afrontaba en el Cerro del Espino su último entrenamiento antes de viajar a Montilivi para cerrar 2025 frente al Girona. En ese escenario apareció de forma inesperada Filipe Luis, actual entrenador del Flamengo, recién llegado de disputar la final de la Copa Intercontinental ante el PSG, resuelta en los penaltis a favor del conjunto francés. La visita se produjo en pleno parón navideño brasileño, lo que le permitió desplazarse a Madrid tras coronarse campeón del Brasileirao y de la Copa Libertadores con Flamengo.
El brasileño, acompañado por su hijo, siguió con atención el trabajo táctico del equipo de Diego Pablo Simeone, sin perder detalle de los ejercicios con los que el Atlético ajusta la puesta a punto para despedir el año en LaLiga.
Aunque desde el club no se ha comunicado un motivo oficial más allá de una visita cordial, la imagen del brasileño en el césped de entrenamiento ha vuelto a activar el vínculo emocional entre pasado y presente del Atlético de Madrid.
Un referente y leyenda rojiblanca
Filipe Luis defendió la camiseta rojiblanca en 333 partidos oficiales, consolidándose como uno de los laterales más determinantes de la era Simeone y pieza clave en la transformación competitiva del Atlético.
Tras varios años como jugador en el Wanda Metropolitano y el Calderón, su etapa en el Atlético dejó una huella imborrable entre los aficionados. El lateral levantó con el conjunto rojiblanco, 1 Liga, 2 UEFA Europa League, 2 Supercopa de Europa y 1 Copa del Rey. Además, fue protagonista en finales de Champions League, consolidándose como uno de los mejores laterales izquierdos de Europa y un futbolista plenamente identificado con la filosofía competitiva del club, convirtiéndose en referente para las generaciones posteriores de la defensa rojiblanca.
Tras su retirada en 2023, el brasileño emprendió una carrera meteórica en los banquillos, dando el salto al primer equipo de Flamengo y levantando en poco más de un año títulos como la Libertadores, el Brasileirao, la Copa de Brasil y la Supercopa. Ese palmarés le ha situado ya como uno de los técnicos con más futuro del panorama internacional, con su nombre asociado a una posible llegada a Europa a medio plazo.
Hoy, su visita sorpresiva no solo fue un gesto de cariño hacia su antiguo club, sino también una prueba del respeto y la admiración mutua entre el brasileño, el Atlético de Madrid y su afición. Así como un recordatorio del impacto duradero que los grandes jugadores pueden tener en una institución simbolizando la permanencia de un legado, el impacto duradero de una de las figuras más queridas por la afición.


