El Real Madrid se impuso por 0-2 al Villarreal en el Estadio de la Cerámica en un encuentro en el que los dos equipos rindieron a un alto nivel. Mbappé sumó dos goles más a sus cifras en un partido en el que Vinicius rindió de nuevo a un gran nivel.
El partido de la jornada
Duelo de titanes en el Estadio de la Cerámica entre Villarreal y Real Madrid. Arbeloa continuaba con los problemas en la defensa a los que se suma la fisura en la tibia con la que lleva forzando Raúl Asencio varias semanas. No obstante, tal y como confirmó el Diario Marca, Asencio seguirá forzando al menos hasta que el equipo recupere alguno de sus defensas lesionados.
El Real Madrid salió con el siguiente once: Courtois; Valverde, Huijsen, Asencio, Carreras; Camavinga, Bellingham, Güler; Mastantuono, Vinicius y Mbappé.
Vertigo en la primera mitad
No podía ser menos al enfrentarse el segundo contra el tercero de la clasificación. Dos equipos con mucho ritmo en las salidas rápidas a la contra y con mucho mordiente en sus delanteras. La primera mitad fue un ida y vuelta constante, en el que destacaron Pape Gueye por parte del Villarreal y Arda Güler en el Real Madrid. El turco fue muy incisivo en la presión y tuvo varios detalles de calidad ya habituales en su juego.
Siete tiros en total hubo en la primera mitad. Cinco por parte del Madrid y dos por parte del Villarreal. La más clara la tuvo en sus botas Arda Güler tras una buena jugada individual del turco pero Luiz Junior estuvo bien colocado para evitar el tanto de los visitantes.
En la delantera del Real Madrid vimos a Vinicius muy activo tanto con el balón como sin él. El brasileño volvió a estar involucrado en varias protestas e incluso Soto Grado le llamó la atención en varias ocasiones.
Mientras tanto Mbappé no apareció tanto como se esperaba. El francés no encontró su sitio para crear peligro aunque cada vez que Kylian recogió el balón su mera presencia generó mucho peligro a los ‘groguets’.
No necesita aparecer para estar
Si bien ya decíamos que en la primera mitad el francés no apareció lo que es habitual, nada más comenzar la segunda mitad, una gran jugada de Vinicius por la banda izquierda terminó con un balón sin dueño en el área que no dudó en aprovechar Kylian Mbappé para, siendo el más rapido de todos, mandar el balón al fondo de la red por el único hueco que había (0-1).
Su mejor versión
En la Cerámica hubo un jugador que rindió por primera vez en mucho tiempo, a su mejor versión. Eduardo Camavinga cuajó uno de sus mejores partidos en estos últimos años. Sin ser un jugador que pueda organizar el juego del equipo, el francés supo minimizar riesgos en este aspecto, además de brillar en lo que suele hacer: rápido al cruce, solvente en la presión y fundamental en las coberturas.
A pesar de todo, un error suyo pudo salir muy caro al Real Madrid. Camavinga perdió el balón en el minuto 86 y dejó al Villarreal en el campo del Real Madrid con una situación muy favorable pero el cansancio llevó a Moleiro a decidir mal y perder su oportunidad.
Una maquina de generar peligro
En el descuento llegó la sentencia. Cuando nadie podía con sus piernas Vinicius corrió más que el resto. El brasileño trazó una diagonal perfecta y asistió a Mbappé para que, como es habitual en él, generase el caos en el área. El francés encaró desde el lado derecho a Pedraza y cuando el defensor fue al suelo, Kylian sacó un toque más para provocar un penalti con el que sentenció el partido.


