T1 firma su tercer Mundial consecutivo y Faker agranda su leyenda

November 9, 2025

La historia vuelve a repetirse. La organización más laureada de League of Legends, T1, ha vuelto a tocar la gloria este domingo tras imponerse por 3-2 a KT Rolster en una de las finales más emocionantes que se recuerdan del Campeonato Mundial de 2025.

En un escenario repleto y ante millones de espectadores online, el conjunto liderado por Lee Sang-hyeok, más conocido como “Faker”, levantó su sexto trofeo mundial, convirtiéndose en el primer equipo en la historia del videojuego en lograr tres campeonatos consecutivos.

El triunfo no solo consolida el legado de T1 como la dinastía indiscutible del League of Legends, sino que eleva aún más la figura de Faker, cuya longevidad y éxito desafían cualquier lógica competitiva. A sus 29 años, el jugador surcoreano no solo mantiene su nivel de élite, sino que sigue siendo el faro que guía a las nuevas generaciones de su equipo.

La final, celebrada en el Dong’an Lake Sports Park en Chengdu, China ofreció un espectáculo digno de una saga cinematográfica

KT Rolster, que venía de una temporada brillante y de tumbar a rivales de peso en su camino al Mundial, soñó con destronar al campeón. Pero en el juego decisivo, la experiencia, el temple y la capacidad de adaptación de T1 pesaron más.

La rivalidad entre T1 y KT Rolster

Pocos duelos en los deportes electrónicos despiertan tanta pasión como el “Telecom War”, el clásico surcoreano entre T1 y KT Rolster. Lo que nació hace más de una década como una pugna entre dos organizaciones hermanas, cada una respaldada por una de las mayores compañías de telecomunicaciones del país, se ha convertido en un enfrentamiento legendario.

En esta ocasión, el contexto lo hacía todavía más simbólico: T1 llegaba con la posibilidad de agrandar su hegemonía, mientras KT buscaba su primer título mundial. Un broche que siempre se le ha resistido pese a sus etapas de esplendor.

Partida 1: autoridad de campeón

El arranque no pudo ser más prometedor para KT. Con una composición pensada para el control del mapa y las peleas grupales, Faker y sus compañeros no tuvieron más opción que jugar de forma defensiva.

Sin embargo, en la pelea por el Atakhan, su Taliyah, combinada con el Varus de Gumayusi, fue clave para romper la superioridad de KT.

En apenas 36 minutos, el marcador 25-11 reflejaba la diferencia de ejecución entre ambos equipos y demostrando una vez más la autoridad del campeón.

Partida 2: la respuesta de KT

KT no tardó en ajustar sus errores. Con una estrategia más orientada al juego medio y aprovechando los descuidos de T1 en los objetivos neutrales, lograron igualar la serie.

La victoria por 24-15, tras 42 intensos minutos, sirvió para demostrar que la final no sería un paseo para los tricampeones.

Partida 3: el miedo cambia de lado

La tercera partida encendió todas las alarmas en T1. KT encontró su mejor versión, con un control absoluto del mapa y una ejecución milimétrica en torno al Barón Nashor.

El 23-9 final en 36 minutos ponía a T1 contra las cuerdas, y la posibilidad de una derrota histórica se asomaba en el horizonte.

Partida 4: la reacción de un gigante

Pero si algo ha caracterizado a T1 en los últimos años, es su capacidad para recomponerse. En el cuarto mapa, el jungla Oner asumió el protagonismo y dictó el tempo del encuentro.

A pesar de que T1 estuvo contra las cuerdas desde el inicio, una teamfight decisiva por el alma de dragón les permitió cerrar la partida en menos de media hora con un contundente 17-8.

Era la prueba de que el tricampeón no estaba dispuesto a rendirse.

Partida 5: un Faker para eternidad

El enfrentamiento final fue una clase magistral de paciencia y control. Con las gradas en vilo, T1 ejecutó una partida casi perfecta, con alguna que otra precipitación de Doran, pero priorizando las “kills” en toplane y castigando cada error rival.

Faker, fiel a su estilo, no buscó brillar individualmente, sino orquestar a su equipo con la calma del que ya lo ha visto todo. En el minuto 36, la ventaja superaba los 10.000 de oro y la base de KT comenzaba a caer.

Cuando el nexo explotó, Faker apenas sonrió. Levantó la mirada hacia sus compañeros y luego hacia el público: sabía lo que acababa de conseguir. Seis campeonatos mundiales. Tres consecutivos. Una era entera escrita con su nombre.

Una derrota con orgullo

Pese a no ganar, KT Rolster se marcha de China con la cabeza alta. Llevó a T1 al límite, ganó dos partidas con autoridad y demostró que puede competir de tú a tú con el mejor equipo del mundo. Su actuación devuelve al club un prestigio que llevaba años buscando y promete una LCK más competitiva en 2026.

Para T1, el desafío ahora es mantener el hambre. La organización más laureada de los eSports afronta la próxima temporada con un objetivo tan ambicioso como improbable: lograr un cuarto título mundial consecutivo. Aunque si alguien puede hacerlo, es el equipo de Faker.