El bloque noruego va más allá de Haaland y Ødegaard

junio 1, 2026

Hasta esta edición, Noruega no había conseguido la clasificación a la Copa del Mundo desde su eliminación ante Italia en 1998. Sin embargo, este año puede convertirse en el precedente de una generación de futbolistas que marquen un punto de inflexión en el fútbol noruego. El primer síntoma lo encontramos en los 24 puntos obtenidos de 24 posibles en las fases de clasificación. Los vikingos lideraron toda la liguilla anotando 37 goles en apenas 8 partidos. Esta absurda capacidad goleadora se debe a la consolidación de una sincronía que lleva gestándose mucho tiempo.

En 2022, Noruega no logró consolidar un bloque competitivo que estuviera a la altura de lo que era una Copa del Mundo. Los protagonistas de aquella convocatoria fueron Martin Ødegaard y Erling Haaland. El primero buscaba como encajar bajo el sistema de Mikel Arteta en el Arsenal, y el segundo todavía jugaba en la Bundesliga. La selección noruega dependía demasiado de estos dos jugadores, y la lesión de Erling en los partidos definitivos para clasificarse al Mundial del año siguiente les acabó convirtiendo en mártires de una selección futbolísticamente inmadura.

Diferencias respecto a 2022

Cuatro años después repiten el 50% de convocados. Los repetidores cuentan con mucho mas bagaje en Europa y en ligas competitivas, alcanzando un nivel futbolístico alejado del mostrado en los clasificatorios al Mundial de Qatar. Para ejemplificar rápidamente la situación del conjunto dirigido por Solbakken, analicemos las diferencias entre ambas convocatorias. En 2021, para los clasificatorios al mundial, Noruega contaba con apenas cinco jugadores en su once inicial que jugaran en un equipo de las cinco grandes ligas. En 2026, en el once titular tenemos a diez. Esto muestra como hasta el doble de jugadores se desenvuelven en un nivel de competición exigente. El hombre que se sale de esta regla es Patrick Berg. El noruego fue uno de los líderes del Bodo Glimt en una temporada histórica de Champions, donde lograron golear al Manchester City y eliminar al vigente subcampeón.

Noruega no solo ha alcanzado la madurez futbolística de sus jugadores en el momento perfecto, sino que ha sabido equilibrar el juego para que cada jugador sea determinante. La selección ya no depende únicamente de destellos o actuaciones puntuales de Haaland y Ødegaard sino que les consolidan como piezas clave en un sistema que funciona con una soltura envidiable.

El grupo de los nórdicos (Grupo I) esta conformado por Francia, Senegal e Irak. El camino a dieciseisavos será una travesía extremadamente dura. Francia es una de las selecciones con mejor talento individual de toda la competición, y Senegal es uno de los grandes gigantes africanos. A pesar de todo, el conjunto noruego aboga por una solidez y un atrevimiento que pueden llevarles a pasar entre los dos mejores.

Para Noruega, este mundial no sólo es una oportunidad de oro para demostrar la mejoría. Busca hacer historia con su mejor generación de futbolistas en 30 años. Los vikingos lucharán ferozmente por imponer el fútbol nórdico en el calor americano.