España y Francia se miden en la primera semifinal del Mundial 2026 y quien no conozca el fútbol podría pensar que se trata de la final: son, con diferencia, las dos mejores selecciones del torneo. “El ganador de España contra Francia será campeón del mundo”, sentenció Thibaut Courtois tras caer eliminado ante la Roja.
Un clásico que ya no necesita presentación
Es la cuarta semifinal entre ambas selecciones en apenas cinco años. España ganó en la Eurocopa 2024 (2-1, con aquel golazo imposible de Yamal con 16 años) y volvió a imponerse en la Nations League 2025 (5-4, una locura en Stuttgart que nadie que la vio podrá olvidar). Francia solo puede agarrarse a la final de la Nations League 2021, donde Benzema y Mbappé remontaron el gol de Oyarzabal en San Siro.
En Mundiales, el único precedente directo es el de Alemania 2006: octavos de final, victoria francesa por 3-1 con un Zidane descomunal. Veinte años después, las tornas se han invertido. El historial general habla de 38 enfrentamientos, 18 victorias españolas, 13 francesas y 7 empates, pero lo que importa es el presente. Y el presente dice que España ha eliminado a Francia en los dos últimos torneos.
El camino de España: solidez de manual y un héroe inesperado
La Roja arrancó con un 0-0 ante Cabo Verde que generó más dudas que certezas. Vozinha, el portero caboverdiano, se convirtió en héroe nacional deteniendo los 27 disparos de España. Fue un aviso: este grupo no iba a ser un paseo.
Lo que vino después fue un crescendo. Goleada a Arabia Saudí (4-0) con Yamal estrenándose como goleador mundialista, victoria trabajada ante Uruguay (1-0) gracias a un error de Muslera, y una exhibición ante Austria en dieciseisavos (3-0) con Oyarzabal firmando un doblete y Porro su primer gol internacional. La pizarra de Unai Simón en ese tramo era impecable: cero goles encajados, récord absoluto de 519 minutos imbatido en Mundiales, superando al mismísimo Zenga.
Luego llegaron los partidos de verdad, los que definen torneos. Ante Portugal, un duelo cerrado y tenso, sin apenas ocasiones claras, que se desbloqueó en el descuento gracias al hombre del momento: Mikel Merino. El centrocampista del Arsenal entró desde el banquillo y resolvió con la zurda en el 91′. El guion se repitió casi calcado ante Bélgica en cuartos: Fabián Ruiz abrió el marcador, De Ketelaere empató de cabeza —el primer gol que encajaba España en todo el torneo, tras 694 minutos de imbatibilidad— y Merino, de nuevo desde el banquillo, apareció en el 88′ para aprovechar un rechace de Lammens y firmar el 2-1 definitivo.
El balance habla por sí solo: seis partidos, cinco victorias, un empate, ocho goles a favor y uno solo en contra. La mejor defensa del torneo, con diferencia.
Las claves del partido
Mejor ataque contra mejor defensa
El duelo táctico central es evidente. Francia necesita espacios para correr; España necesita cerrarlos. Si la Roja logra imponer su circuito posesional con Rodri y Fabián —o Pedri—, reducirá las transiciones que alimentan al tridente francés. Si Francia roba y sale rápido, puede hacer daño como nadie en el torneo. La Nations League de 2025 dejó una lección en ambos sentidos: cuando España dominó la posesión, se puso 5-1; cuando se relajó, Francia recortó hasta el 5-4.
Nico Williams, el fichaje de invierno
En el lado español, la mejor noticia lleva el nombre de Nico Williams. El extremo del Athletic llegó lesionado a la concentración, sufrió una entrada brutal de Nico de la Cruz ante Uruguay que agravó sus problemas musculares y se perdió los partidos ante Austria y Portugal. Ante Bélgica volvió con 11 minutos desde el banquillo, y ahora está plenamente recuperado y disponible. No se espera que sea titular —Álex Baena se ha ganado el puesto—, pero su presencia como revulsivo multiplica las opciones ofensivas de España. Su potencia y velocidad en campo abierto pueden ser letales si el partido se rompe.
Merino, el hombre del destino
Si alguien ha demostrado que el banquillo puede decidir un Mundial, ese es Mikel Merino. Dos goles en los dos últimos partidos, ambos después del minuto 85, ambos decisivos. El centrocampista del Arsenal ha pasado de suplente a leyenda en dos semanas. Dato para la reflexión: los suplentes de Francia aún no han contribuido directamente a un gol en la fase eliminatoria.
Lo que está en juego
Para España, es la primera semifinal mundialista desde Sudáfrica 2010. La generación de entonces conquistó el título; esta quiere hacer lo mismo. Para Francia, es su tercera semifinal consecutiva: campeonato en Rusia 2018, subcampeonato en Qatar 2022, y ahora la oportunidad de alcanzar una tercera final seguida, algo que solo Brasil ha logrado en la historia.
Es, además, el último torneo de Didier Deschamps como seleccionador. Catorce años al frente de Les Bleus. Si gana, se irá por la puerta grande. Si pierde, habrá sido España, una vez más, quien le cierre el paso.
El ganador se medirá en la final del domingo 19 de julio, en el MetLife Stadium de Nueva York, al vencedor del cruce entre Argentina e Inglaterra, que se disputa mañana miércoles en Atlanta.
Las palabras ya están dichas. Yamal dijo que no le tiene miedo a Francia. De la Fuente soñó en voz alta con su “¿Y si sí?”. Deschamps, fiel a su estilo, señaló al rival como favorito y se guardó las cartas.


