Tras varios días de especulación, UEFA y CONMEBOL confirmaron los detalles del duelo que enfrentará al campeón de Europa con el campeón de Sudamérica.
Después de una semana marcada por especulaciones, la Finalissima 2026 ya es una realidad. UEFA y CONMEBOL, junto a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), anunciaron este jueves 18 de diciembre los detalles del partido que enfrentará a España y Argentina por un nuevo título intercontinental.
El encuentro se disputará el viernes 27 de marzo de 2026 en el Lusail Stadium de Qatar, con inicio a las 21:00 hora local, lo que equivale a las 19:00 en España y las 15:00 en Argentina.
Además de reunir a los campeones continentales, la final funcionará como prueba de fuego para ambos seleccionados de cara a la Copa del Mundo a disputarse en Estados Unidos, México y Canadá, tan solo unos meses más tarde. España llegará como la número 1 del Ranking FIFA, mientras que Argentina como la 2.
Una sede atípica, pero con peso simbólico
Qatar aparece como una sede poco cómoda para un cruce entre selecciones europeas y sudamericanas. Sin embargo, el escenario elegido no es neutral desde lo emocional, especialmente para Argentina. El Lusail Stadium fue sede de la final del Mundial 2022, donde el equipo dirigido por Lionel Scaloni conquistó su tercera Copa del Mundo tras vencer a Francia, gesta de la que hoy se cumplen tres años.
El seleccionado español no disputó ningún encuentro en el Lusail, pero sí el Real Madrid. Hace exactamente un año, el 18 de diciembre de 2024, el Merengue derrotó por 3-0 al Pachuca para consagrarse campeón de la Copa Intercontinental de la FIFA 2024.

Un torneo de historia irregular
La edición de 2026 será la cuarta vez que los campeones de Europa y Sudamérica se enfrenten en un partido organizado por UEFA y CONMEBOL, y la segunda bajo la actual denominación de Finalissima. En ediciones anteriores, el certamen fue conocido como Copa Artemio Franchi y, oficialmente, como Campeonato Intercontinental de Selecciones.
El antecedente más cercano se remonta a 2022, cuando Argentina se impuso con comodidad por 3-0 ante Italia en Wembley. Antes, en 1993, Argentina y Dinamarca igualaron 1-1 en Mar del Plata, ciudad costera argentina, y el título se definió por penales a favor del conjunto sudamericano.
La primera experiencia tuvo lugar en 1985, en París, con triunfo de Francia por 2-0 frente a Uruguay. A lo largo de las décadas, los cambios de formato de la Copa América y los desajustes de calendario complicaron la continuidad del torneo. Entre finales de los años 80 y principios de los 2000, el certamen sudamericano llegó a disputarse cada dos y tres años, lo que generó desfases entre campeones y dificultó la organización de un cruce directo. La competencia recién volvió a tomar impulso tras el acuerdo institucional alcanzado entre UEFA y CONMEBOL en la última década.

Respaldo institucional desde UEFA y CONMEBOL
Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL, destacó el valor institucional y simbólico del encuentro: “Este partido emblemático es más que una competición; es un símbolo de cooperación y respeto entre confederaciones, y una oportunidad para que los aficionados disfruten de un acontecimiento verdaderamente histórico”.
Por su parte, Aleksander Čeferin, titular de la UEFA, remarcó la dimensión global del duelo: “Este partido simboliza la unión de dos continentes futbolísticos y demuestra el alcance global de nuestro deporte en un encuentro de enorme prestigio. Será una velada inolvidable de fútbol de élite y celebración internacional”.


