Martín Landaluce triunfa en una jornada negra para Alcaraz y Jódar

marzo 23, 2026

El tenista español Martín Landaluce ha vencido (6-3, 7-6) al ruso Karen Khachanov en una jornada de domingo del Masters 1000 de Miami (Estados Unidos) marcada por la sorprendente eliminación de Carlos Alcaraz (3-6, 7-5, 4-6) contra el estadounidense Sebastian Korda, que vino precedida por la derrota de Rafael Jódar (5-7, 4-6) a manos del argentino Tomás Martín Etcheverry.

La mejor noticia de la jornada dominical llegó en el último partido con representación española, que deja a Martín Landaluce como único jugador nacional en los octavos de final del torneo. Curiosamente, el madrileño era el que más difícil lo tenía sobre el papel, ya que se enfrentaba al número 15 del mundo, un Khachanov que no firmó su mejor partido y, salvo en un pequeño tramo del segundo set, estuvo siempre a merced de Landaluce. ‘Tintín’ selló un partido de un nivel sobresaliente, moviendo por la pista al ruso, dominando con la derecha y siendo atrevido a la hora de cambiar direcciones.

El balance estadístico de Landaluce arrojó 25 golpes ganadores y 30 errores no forzados, una pequeña diferencia que se pudo permitir debido al pobre rendimiento mostrado por Khachanov. El primer set del español al servicio fue impecable y solo se dejó cuatro puntos, mientras que el ruso, superado claramente en todas las facetas del juego, cedió dos veces su saque. Pese a todo, la segunda manga equilibró las cosas y el moscovita se puso break arriba en dos ocasiones. La primera de ellas lo perdió casi al instante, destrozando la raqueta por la rabia, mientras que la segunda, justo a continuación, parecía definitiva para forzar el tercer parcial.

Landaluce remonta y se lleva el tiebreak

Karen Khachanov llegó a tener una bola de rotura que habría finiquitado el segundo set, pero Landaluce tenía otros planes para la tarde del domingo en Miami. El madrileño solventó ese momento crucial del partido y volvió a romper el saque del ruso a continuación, igualando las tornas y poniendo el 5-4 que le permitía restar para ganar el partido. Tanto es así, que ‘Tintín’ dispuso de dos bolas de partido, aunque el moscovita sacó a relucir sus mejores saques para neutralizarlas. Con todo, el duelo se encaminó a un tiebreak en el que Landaluce rubricó su superioridad en esta jornada de domingo. Ya son 5 victorias consecutivas en Miami, y el martes se enfrentará a Korda, verdugo de Alcaraz.

Alcaraz y su “me quiero ir a casa”

El número 1 del mundo tuvo un partido de esos que es mejor olvidar. Durante todo el primer set y gran parte del segundo fue incapaz de encontrar regularidad en su tenis y en el otro lado de la red tuvo a un Korda con las ideas claras, que mostró gran nivel con su saque y supo complicarle a Alcaraz al resto. Tan difícil era la situación, que el jugador español se vio totalmente sobrepasado por el momento y llegó a decir que no podía más y quería irse a casa. Pese a todo, con 5-4 y turno de saque para ganar, le llegaron los nervios al estadounidense, que empezó a fallar con más frecuencia y el español se subió a la ola y se apuntó 4 juegos seguidos para nivelar el choque y forzar la manga definitiva.

Tras el buen final del segundo set, y la pequeña ventaja que supone empezar sacando, parecía que Alcaraz encontraba el ritmo, solventando bien sus turnos de saque y sumando al resto. Sin embargo, con 3-3 y 30-0 llegó la desconexión final que le hizo perder el partido. Korda se reactivó, volvió a encontrar las sensaciones del primer set y le rompió el saque, marcando una diferencia que en esta ocasión no desaprovechó, para acabar cerrando el partido. En este momento, el número 1 necesita desconectar, antes de afrontar la exigente gira de tierra, como él mismo reconoció ante los medios de comunicación. En el siguiente post de ‘Punto de Break’ pueden leer las declaraciones completas de Carlitos.

Derrota para aprender de Jódar

Antes de todo, el primero en saltar a la pista fue Rafa Jódar, que se enfrentaba a un jugador con mejor ranking que él, aunque sin ser especialista en pistas duras. Sin embargo, el madrileño sintió los nervios de jugar por primera vez en su carrera una tercera ronda de Masters 1000 y cometió numerosos errores no forzados (34 a 17). Etcheverry tenía muy clara su táctica y la ejecutó a la perfección: ser un muro desde el fondo de la pista, jugar con la impaciencia de Jódar y esperar sus errores. Pese a todo, el jugador de 19 años también encontró buenos golpes (27 ganadores) y tuvo una bola de set en la primera manga, que desperdició en un mal impacto con la caña. Al final, la experiencia del sudamericano se impuso y el duelo se resolvió en dos parciales ajustados.