Vinicius en su celebracion tras marcar el penalti contra el Manchester City en el Etihad Stadium
Vinicius en su celebracion tras marcar el penalti contra el Manchester City en el Etihad Stadium

El Real Madrid conquista el Etihad (1-2) y sella su billete a cuartos de final

marzo 17, 2026

Vinicius Jr. tumba con un doblete el muro de Manchester en una noche de resistencia.

El Real Madrid ha derribado por fin su última gran frontera europea al vencer por 1-2 al Manchester City en el Etihad Stadium con doblete de Vinicius. En un escenario donde nunca antes había ganado, acumulaba tres empates y tres derrotas en seis visitas oficiales. El conjunto de Álvaro Arbeloa ejecutó un plan de supervivencia que le permite avanzar a los cuartos de final de la Champions League. Pese a las bajas y al acoso constante de los “sky blues”, el equipo blanco supo gestionar la superioridad numérica tras la expulsión de Bernardo Silva y apoyarse en la seguridad de sus porteros para certificar una victoria histórica.

Vinicius en la celebración tras marcar el penlati

Superioridad y control de ritmos

El encuentro comenzó con una tensión asfixiante y un City volcado al ataque. Sin embargo, el guion cambió de forma drástica en el minuto 20, cuando Bernardo Silva fue expulsado tras desviar con el codo un remate de Vinícius Jr. bajo palos. El brasileño no perdonó desde los once metros, engañando a Donnarumma con un lanzamiento idéntico al del partido de ida para poner el 0-1.

Erling Haaland aprovechó un córner mal defendido para poner las tablas en el marcador (1-1), devolviendo el miedo a un Madrid que parecía dormido en su superioridad numérica.

El muro bajo palos y el factor Brahim

La victoria no se entendería sin la actuación de los guardametas madrileños. Thibaut Courtois sostuvo al equipo en el inicio con paradas antológicas a Doku y Rodri , demostrando por qué es considerado el mejor del mundo. Tras el descanso, el belga tuvo que ser sustituido por molestias, dando entrada a un Andriy Lunin que salió fino y fue clave con intervenciones decisivas ante Erling Haaland en los minutos finales.

En el plano ofensivo, Brahim Díaz volvió a reivindicarse. Ante las ausencias de titulares habituales, el internacional marroquí aportó una clase inmensa, dejando sentado a Rubén Dias en una de las jugadas más estéticas del choque. No obstante, acabó siendo el sacrificado para dar entrada a Kylian Mbappé, quien regresó tras su ausencia y rozó el gol en su primer contacto con el balón.

La redención de Vinícius

Es incomprensible cómo un jugador como Vinícius, con la calidad que tiene, posea un porcentaje de tiros a puerta tan bajo. Siempre tiene ocasiones muy claras para generar peligro constante y al final casi siempre manda el balón a las nubes; es incapaz de tirar a puerta en jugadas donde hace lo más difícil pero falla en lo más sencillo. Tras fallar un mano a mano clarísimo enviando el balón “más arriba que el penalti de Ramos”. El brasileño encontró su redención, tras un gol anulado, Aurélien Tchouaméni puso un centro preciso que el brasileño aprovechó para marcar el definitivo 1-2.

Criterios arbitrales

Esta jugada ha desatado la indignación absoluta de la expedición blanca y de todos los aficionados, convirtiéndose en el punto negro del arbitraje en el Etihad. Es ¡Increíble! presenciar cómo en una contra fulgurante, Kylian Mbappé gana tranquilamente en carrera a Ait-Nouri y, a pesar de que el defensor del City le va agarrando de forma constante y descarada para frenar su progresión, el colegiado permite que se libre de ser amonestado. Resulta incomprensible que en una competición de este prestigio no se castigue con amarilla una infracción tan flagrante que corta una ventaja manifiesta, demostrando que los criterios arbitrales para pitar las cosas todavía dejan mucho que desear.