Cinco goles para abrir la puerta de Europa. El Barça convirtió su estreno en Champions en otra demostración de autoridad y dejó al Feyenoord sin argumentos bajo la lluvia del Spotify Camp Nou. El 5-1 refleja la superioridad de un equipo que volvió a acelerar cuando quiso, encontró soluciones en sus futbolistas diferenciales y terminó regalando a su afición una noche de fútbol ofensivo. Hansi Flick ya tiene a su Barça lanzado también en Europa.
El encuentro quedó encaminado prácticamente desde el comienzo. En el minuto 3, Raphinha abrió el marcador después de recibir una asistencia de Lamine Yamal. El brasileño controló dentro del área, superó a varios defensores con un movimiento de calidad y cruzó su remate ante Ernst. El tanto permitió al Barça afrontar el resto del encuentro con mayor tranquilidad, aunque sin renunciar a su habitual ritmo ofensivo. El Feyenoord intentó reaccionar y encontró algunos espacios, especialmente a través de Hadj Moussa, una de sus principales amenazas durante el encuentro. El atacante llegó a reclamar un penalti tras una acción dentro del área, pero Sven Jablonski no consideró que existiera infracción. Poco después, el conjunto neerlandés volvió a quedar expuesto ante el dominio azulgrana. En el minuto 22 llegó el segundo tanto. Adeyemi recibió el balón lejos del área y sorprendió a Ernst con un potente disparo que terminó en la escuadra. El alemán aprovechó así su presencia en el once titular y puso tierra de por medio antes del descanso.
El Barça, mientras tanto, continuó acumulando oportunidades: Lamine Yamal estuvo cerca de ampliar la diferencia y Cancelo también se encontró con el poste. El Feyenoord dispuso de alguna ocasión para meterse de nuevo en el partido. Joan Garcia tuvo que intervenir para evitar que Hadj Moussa redujera distancias en una de sus incursiones, mientras que el conjunto local también tuvo que asumir ciertos momentos de presión visitante. Aun así, la superioridad del Barcelona se mantuvo como la constante de la noche.
Tras el descanso, los neerlandeses disfrutaron de algo más de posesión, pero el Barça encontró espacios para atacar con mayor claridad. En una de esas acciones apareció de nuevo Raphinha. Pedri filtró un balón en profundidad que dejó al brasileño en una posición inmejorable y el delantero volvió a superar a Ernst para establecer el 3-0.
El Feyenoord llegó a celebrar un tanto de Ferri, aunque la acción terminó invalidada por fuera de juego después de la revisión del VAR. El conjunto de Van Bronckhorst seguía buscando algún premio a su esfuerzo, pero el partido se había convertido en un escenario favorable para los azulgranas. Flick comenzó entonces a mover el banquillo. Bernal, Gordon y Fermín entraron para refrescar al equipo en el tramo final, mientras Pedri, Adeyemi y Raphinha abandonaban el terreno de juego. La amplitud de recursos del Barcelona permitió mantener la intensidad pese a las sustituciones. Con Raphinha fuera del campo, Lamine Yamal asumió el brazalete de capitán por primera vez y también quiso dejar su firma en la noche europea. En el tramo final, el joven futbolista ejecutó un libre directo que sorprendió a Ernst y significó el 4-0. El balón superó la barrera y terminó en la portería para completar una actuación destacada del ’10’ azulgrana. El Feyenoord consiguió finalmente encontrar el gol del honor. Steijn aprovechó una acción ofensiva para batir a Joan Garcia y recortar la distancia, aunque la respuesta del Barcelona fue inmediata. Gabriel Jesus, recién incorporado al encuentro, apareció para marcar su primer gol con la camiseta azulgrana al rematar de cabeza un centro de Lamine Yamal.
El 5-1 puso el punto final a una noche en la que el Barcelona confirmó su buen momento. Cinco goles, protagonismo repartido y una nueva exhibición ofensiva para iniciar con tres puntos su recorrido en la Champions. La exigencia aumentará en las próximas jornadas, pero el equipo de Flick ya ha dejado claro que afronta Europa con la misma ambición que la competición doméstica.


