En las últimas horas se confirmó el fichaje del futbolista inglés Djed Spence por el Inter de Milán, procedente del Tottenham, por 31,5 millones de euros. El equipo italiano también incorporó en este mercado a John Stones, en condición de libre, desde el Manchester City. Con estos dos movimientos, Spence y Stones se convirtieron en los dos últimos ingleses en llegar al Nerazzurri.
De esta manera, son apenas cinco los futbolistas nacidos en Inglaterra que han jugado en la historia del Inter de Milán. Los anteriores fueron Ashley Young, entre 2020 y 2021; Paul Ince, entre 1995 y 1997; y Gerry Hitchens, entre 1961 y 1962.

Más allá de los nombres, estos movimientos reflejan una tendencia que viene creciendo en los últimos años: cada vez más futbolistas ingleses deciden abandonar la Premier League para continuar sus carreras en el extranjero.
Históricamente, los jugadores ingleses desarrollaron prácticamente toda su carrera dentro del fútbol de su país. Sin embargo, esto comenzó a cambiar con el crecimiento económico de la Premier League, que convirtió a sus clubes en algunos de los equipos con mayor poder adquisitivo del mundo. La llegada masiva de futbolistas extranjeros aumentó la competencia por un lugar en los planteles y redujo progresivamente la presencia de jugadores nacidos en Inglaterra.
Para ponerlo en contexto, cuando se disputó la primera fecha de la Premier League en 1992 había apenas 13 futbolistas extranjeros. Para 2015, la situación era completamente diferente: solo 73 de los 220 titulares de la primera jornada eran ingleses, apenas el 33,2%. Ya en aquel momento se hablaba de una posible “extinción” del futbolista inglés dentro de la Premier y se había establecido como objetivo alcanzar un 45% de jugadores locales para 2022. La meta nunca se cumplió y, según los últimos datos disponibles de febrero de 2026, apenas el 28% de los futbolistas de la Premier League son ingleses.



¿Por qué hay cada vez menos ingleses en la Premier?
Para entender este fenómeno hay que tener en cuenta lo extraño que históricamente era ver a un futbolista inglés jugando fuera de su país.
Entre 1957 y 1995 fueron muy pocos los jugadores que decidieron emigrar a otras ligas. La tendencia comenzó a romperse a finales de los 90 con movimientos como los de David Beckham y Michael Owen al Real Madrid, aunque continuaban siendo casos excepcionales.


Entre 2005 y 2016, prácticamente no hubo transferencias importantes de futbolistas ingleses hacia otras grandes ligas europeas. Ese período coincidió justamente con el crecimiento económico de la Premier League: los clubes ingleses tenían cada vez más recursos y, por lo tanto, sus jugadores tampoco tenían una necesidad económica de emigrar.
El dato más representativo ocurrió en el Mundial de Rusia 2018: los 23 futbolistas convocados por Inglaterra jugaban en la Premier League.

Pero en 2017 apareció un punto de quiebre. Jadon Sancho, una de las grandes promesas de la cantera del Manchester City, decidió abandonar Inglaterra para fichar por el Borussia Dortmund. Tres años después, Jude Bellingham seguiría un camino similar al dejar Birmingham City para continuar su carrera en Alemania.

A partir de entonces, el éxodo comenzó a crecer de manera gradual. En 2020 había 442 futbolistas nacidos en Inglaterra jugando fuera del país. Para 2025, la cifra había aumentado hasta los 586.
De todos modos, la mayoría no se marcha a las grandes ligas europeas, sino a otros países de Gran Bretaña e Irlanda. Escocia, Gales, Irlanda e Irlanda del Norte concentran 302 futbolistas nacidos en Inglaterra.
Entre las principales ligas de Europa, Italia es el país que más jugadores ingleses tiene, con 20. Le siguen Alemania con 16, Francia y Bélgica con 14 cada una, Portugal y Turquía con 12, España con 10 y Países Bajos con 6. Fuera de Europa, Estados Unidos es el principal destino, con 48 futbolistas ingleses.

Lo que durante décadas fue una excepción empieza a convertirse, poco a poco, en una alternativa cada vez más habitual para los futbolistas ingleses: salir de la Premier League para buscar minutos, protagonismo y nuevas oportunidades en el extranjero.


