El mercado de fichajes está en plena ebullición y en las últimas horas se rumorea que el Real Madrid está a punto de cerrar el fichaje de Yan Diomandé por una cifra que ronda los 120-130 millones de euros, con el Leipzig resistiéndose incluso a ofertas de 100M€. Un movimiento que ha reabierto el debate sobre si el Barça debería haber ido a por él. La respuesta corta es no. Y aquí están los motivos.
El Barça rechazó a Diomandé y acertó
Lo primero es poner los hechos sobre la mesa. Diomandé fue ofrecido al Barça en mayo por cerca de 100 millones de euros, con un salario aproximado de siete millones netos por temporada. Flick y Deco lo analizaron y tomaron una decisión: no. En su lugar, apostaron por Anthony Gordon (70M€ fijos + 10M€ en variables) como prioridad ofensiva.
Esa decisión, que en su momento generó dudas, hoy tiene mucho más sentido. Por varios motivos.
Primero, el precio. Gastarse 130 millones en Diomandé siendo un jugador de 19 años que aún no ha demostrado nada en una gran liga es un riesgo enorme. El Barça no puede permitirse ese tipo de apuestas con esa cifra. No en este momento.
Segundo, el encaje táctico. Gordon encaja perfectamente en el sistema de Flick. Su capacidad para jugar por banda, presionar alto, generar superioridades y asociarse con los interiores es exactamente lo que el técnico alemán necesita. Es un jugador hecho para este Barça.
Tercero, Adeyemi como complemento perfecto. Con Karim Adeyemi, fichado por 22 millones fijos y 7 en variables procedente del Borussia Dortmund, el Barça tiene velocidad, profundidad y un jugador que puede dar descanso a Lamine por la izquierda y reemplazar a Roony. Un jugador comprado claramente por debajo de su valor de mercado (tasado en 40 millones) que puede dar mucho.
¿Qué aporta cada uno sobre el papel? Gordon es un extremo derecho que puede jugar por ambas bandas y por dentro, con una capacidad de presión brutal y mucho trabajo defensivo, ideal para la presión de Flick. Adeyemi es pura velocidad por la derecha, un jugador de ruptura que puede desequilibrar en transición y que da un perfil diferente al de Lamine. Diomandé, en cambio, es un extremo más vertical y desequilibrante, con mucho potencial pero sin minutos de alto nivel todavía. Los tres son rápidos y jóvenes, pero Gordon y Adeyemi ya han demostrado en ligas top. Diomandé aún tiene que hacerlo.
La suma de Gordon y Adeyemi sería cercana a los 92 millones de euros. Frente a los 130 de Diomandé. La diferencia habla sola.
¿Qué le quedaría por hacer al Barça?
Las preguntas que están generando debate en X ahora mismo giran en torno a si el Barça puede cerrar un mercado sólido con movimientos adicionales. Si se acaban confirmando Laporte, Cancelo y Asllani más la renovación de Ferran Torres (héroe de la final del Mundial con su gol en el 107), el balance del mercado culer sería muy positivo.
Laporte ya conoce el sistema español y aporta experiencia y calidad. Cancelo, que hizo una gran segunda mitad de la temporada pasada, sería la solución a corto plazo en el lateral, mientras Balde sigue cogiendo ritmo de competición. Y Asllani podría disputar dicha posición con Ferran, siendo el Kosovar una gran oportunidad de mercado.
Y en el apartado del nueve, hay un nombre que empieza a sonar con fuerza: Dusan Vlahovic. El serbio acabó contrato con la Juventus este verano y podría llegar libre. Un delantero centro de área, goleador y con experiencia en la élite europea que encajaría en las necesidades que tiene Flick en punta. Si se confirma, sería sin duda un refuerzo de calidad para una plantilla que ya tiene velocidad por fuera con Gordon y Adeyemi pero que necesita un referente dentro del área.
Conclusión: el Barça ha sido inteligente
En un mercado donde el Madrid va a gastarse 130 millones en un extremo de 19 años que todavía no ha demostrado su precio, el Barça ha optado por la sensatez: dos fichajes que suman calidad, profundidad y encaje táctico por una fracción del precio. Gordon para el once, Adeyemi para competir y dar descanso.
El mercado no ha terminado, pero el Barça va por el buen camino.


