Al Girona se le escapan los tres puntos que le libraban del descenso con el gol en contra de Valentín Gómez, defensa del Real Betis Balompié, en el minuto 75
UN PARTIDO QUE NO HA SIDO NADA FÁCIL PARA LOS VERDIBLANCOS
Como bien predijo Manuel Pellegrini en la rueda prensa previa al partido, ningún partido de La Liga es fácil; ni si quiera un partido contra un equipo que está cerca de puestos de descenso.
La afición bética no pudo empezar mejor los 90 minutos que se le venían por delante contra el equipo de Michel. Pues antes de empezar el encuentro, un tifo que se desplegaba de las gradas anunciaba la renovación del centrocampista Isco Alarcón hasta 2028.
Sin embargo, la afición y los jugadores de Pellegrini pasaron de la alegría al susto en cuestión de segundos. En el primer minuto del partido, Viktor Tsygankov (Girona FC) tuvo su primera ocasión de gol que fue bloqueada por los verdiblancos.
Un partido donde no faltaron las oportunidades de gol para ambos equipos, finalizando el partido con un total de 44 remates, los 23 del Betis contra los 11 del Girona.
En cambio, el primer aviso para el Girona fue tras una falta favorable al Betis, en el minuto 13, donde Vitor Reis vio la primera amarilla del encuentro por una entrada tardía a Antony, generando así un tiro libre para los de Pellegrini que acabo por encima de los palos.
Tan solo 7 minutos pasaron desde esa amarilla a los catalanes, hasta el primer gol de Vanat con una dedicatoria especial al delantero del Girona, Portu, que sufre una rotura del ligamento cruzado y que lo mantiene alejado de los terrenos de juego. Y, aunque el Betis tuvo oportunidades para empatar el encuentro, los gironís se fueron al descanso por delante en el marcador y, como no, a 45 minutos de poder sumar los tres puntos que lo alejaban del descenso.
Y CON ISCO LLEGÓ LA MAGIA
Al comienzo de la segunda parte salían por parte de los béticos Rodrigo Riquelme y Lo Celso, y entraban al campo Abde y Sofyan Amrabat para intentar darle la vuelta al marcador.
Una segunda parte que, con algún susto por parte del Girona al conjunto local, pudimos ver un Betis que dominaba más el partido mientras que, por otro lado, veíamos a un rival que no se llegaba a sentir tan cómodo como en los minutos previos al descanso.
Y cuando la posibilidad de que el número 22 del Betis no disputase ningún minuto en este encuentro era cada vez más cercana, en el minuto 60 el Estadio de La Cartuja acogía la ovación hacia el jugador que se encontraba al lado del árbitro.
Esperando al pitido estaba Isco Alarcón que, tras tres meses apartado fuera de los terrenos de juego por su lesión en el peroné izquierdo, volvía a la que, esta temporada, es su casa La Cartuja.
Con una afición que vitoreaba su nombre y con ganas de que diese la vuelta al marcador, el capitán, disputó sus primeros 35 minutos contra el Girona. Y esos 35 minutos fueron suficientes para demostrar que había vuelto en forma y para jugar por y para su club.
Y tanto fue así, que el segundo gol del encuentro llegó desde el punto de córner. Donde, el centrocampista con una gran precisión centró el balón al área pequeña y, allí, se encontró con la cabeza de Valentín Gómez, para marcar el primer gol del Betis.
El encuentro finalizó en empate y con la expulsión directa de Antony que se perderá el derbi del próximo 30 de noviembre.


