El Rayo vuelve a tropezar cuando ya tocaba ganar

January 2, 2026

Vallecas rozó el alivio, pero terminó mascando frustración. El Rayo Vallecano volvió a quedarse a un paso de la victoria y tuvo que conformarse con un empate (1-1) ante el Getafe que prolonga su mala dinámica. Cuando parecía que el 2026 iba a arrancar con con un respiro necesario, un gol a balón parado en el descuento volvió a castigar a un equipo que sigue sin saber cerrar los partidos.

No era un duelo cualquiera. Año nuevo, derbi madrileño y urgencia máxima. El Rayo salió con más balón y más intención, empujado por un Vallecas lleno que entendía lo que había en juego. Dominó la posesión y llevó el peso del partido, aunque sin demasiada claridad en los últimos metros. Salió con la urgencia marcada desde el primer minuto, pero fue un partido áspero con muchas disputas y escaso ritmo, incómodo para ambos equipos.

Las ocasiones llegaron a cuentagotas. Batalla sostuvo a los franjirrojos con una gran intervención ante Liso, mientras Óscar Valentín rozó el gol con un disparo al poste. Todo apuntaba al empate al descanso, hasta que apareció la chispa que necesitaba Vallecas.

Justo antes del intermedio, un balón largo encontró a Jorge de Frutos, que volvió tras lesión y lo hizo a lo grande. Su volea, con la ayuda de un error de David Soria, rompió la sequía ofensiva y encendió la grada.

Con el 2026 recién estrenado, el Rayo llegó a verse dentro del guion soñado: gol psicológico antes del descanso, regreso goleador de De Frutos y un Vallecas que empezaba a respirar. Pero el cambio de año no trajo un reinicio real. La Franja fue perdiendo altura con el paso de los minutos, protegió demasiado pronto su ventaja y acabó pagando en el descuento una falta de contundencia a balón parado.

El castigo llegó en el minuto 91. Justo antes de la falta, Íñigo Pérez señaló con la mano, dibujando un ocho para advertir del peligro de Mauro Arambarri. La advertencia no se tradujo en marca. La falta lateral fue mal defendida, el uruguayo apareció completamente solo en el área y cabeceó a la red. Silencio en Vallecas y sensación de déjà vu para un Rayo que volvió a ver cómo se le escapaban dos puntos cuando ya los tenía en la mano.

El empate deja poco consuelo. Hay señales de vida, pero el Rayo sigue atrapado en los mismos errores. El 2026 ha comenzado y Vallecas ya sabe que el margen de error es mínimo.