Xabi Alonso pasó por rueda de prensa tras la derrota 0-2 ante el Celta./ Vía: @realmadrid

El Madrid cae y Xabi Alonso reclama reacción inmediata

diciembre 7, 2025

El Real Madrid volvía a casa después de un mes lejos del Bernabéu, condicionado por la victoria del FC Barcelona ante el Betis y con el Villarreal a un punto con un partido menos.

El Celta de Vigo golpeó donde más duele: con orden, sin complejos y un gran fútbol. Williot Swedberg, joven delantero sueco, firmó un doblete que no solo decidió el partido, sino que marcó sus primeros goles en Liga, convirtiendo la noche en un punto de inflexión personal… y en un problema serio para el Madrid.

El encuentro comenzó de la peor manera, con la lesión de Militão y se terminó de descontrolar con las expulsiones de Fran García y Álvaro Carreras, ambos por doble amarilla. Dos acciones que reflejan nerviosismo, falta de temple y una frustración creciente en un equipo que acabó el partido con cuatro delanteros, desdibujado y superado, también emocionalmente.

Y justo cuando el margen de error se reduce, asoma el Manchester City de Guardiola, Haaland, Foden, Cherki… La visita del miércoles se presenta como uno de los primeros grandes match ball para Xabi Alonso. No solo en términos de resultados, sino de credibilidad competitiva.

Xabi Alonso: “Son 3 puntos menos, y hay que resarcirse el miércoles”

Tras el encuentro, Xabi Alonso compareció en rueda de prensa con un tono serio y autocrítico.

El técnico no escondió el enfado interno por lo sucedido. “Todos estamos enfadados. No era el partido que queríamos”, reconoció desde el inicio, señalando que la lesión de Militão condicionó más de lo puramente táctico. “Nos ha costado recomponernos anímicamente”, explicó.

El entrenador admitió que el equipo había planteado el partido con intensidad y ritmo, pero que no fue suficiente. La acumulación de lesiones volvió a aparecer en su análisis como un factor determinante en la falta de continuidad. Aun así, dejó una lectura llamativa: la mejor versión llegó con el equipo en inferioridad numérica. “La mejor reacción ha sido cuando hemos estado con uno menos”, apuntó, una frase que refleja un problema de fondo más ligado a la actitud y la concentración que al sistema.

Preguntado por el descontrol del encuentro y las expulsiones, Xabi no ocultó su malestar con el arbitraje. Reconoció que el equipo se sintió desquiciado por determinadas decisiones y fue claro al respecto: el arbitraje “no le gustó” y terminó sacando al equipo del partido. Sin excusarse, explicó cómo ese contexto terminó agravando la frustración colectiva.

El técnico quiso repartir responsabilidades. No señaló a nadie en particular cuando se le cuestionó la intensidad y la actitud de los jugadores. “La culpa es de todos”, insistió, incluyendo su propia figura. Admitió que el equipo sufre ante bloques bajos y que es un problema recurrente. “Tenemos que encontrar soluciones y trabajarlas. Hoy hemos generado más con diez que con once”, reflexionó.

Cuando la conversación giró hacia el futuro inmediato, Xabi fue claro. No quiso hablar de su situación personal ni de rumores de destitución. El foco, insistió, está en el siguiente encuentro. “Nos jugamos tres puntos, pero queremos dar un buen nivel y demostrar que podemos hacerlo mejor”. Subrayó la importancia de mantenerse unidos, con orgullo y exigencia, y recordó que lo verdaderamente relevante es el trabajo diario.

Ha sido un día muy extraño”, resumió para cerrar, reconociendo que el equipo quería estar más arriba de lo que estará tras esta jornada. El mensaje final fue de continuidad y convicción: pasar página, aprender y responder.