El Deportivo Guadalajara afronta este domingo 7 de diciembre un partido determinante en el Pedro Escartín, donde recibirá al CA Osasuna B en un encuentro crucial para retomar sensaciones en Primera RFEF. El conjunto morado llega a la cita inmerso en una dinámica negativa tras encadenar tres derrotas y dos empates en sus últimos cinco compromisos ligueros. Sin embargo, la ilusión de la afición sigue intacta gracias a la gesta histórica lograda esta misma semana en la Copa del Rey, donde el club selló por primera vez su clasificación a los dieciseisavos de final tras vencer por 1-0 al AD Ceuta, rival de Segunda División.
Este logro ha supuesto un soplo de aire fresco para un equipo que no gana en liga desde el 19 de septiembre, ante la Ponferradina. Pese a la mala racha, el vestuario mantiene la confianza y busca reencontrarse con la victoria para dar un impulso a la afición, que sueña primero con la permanencia y, por qué no, con pelear por un futuro play-off de ascenso.
El Pedro Escartín, tradicionalmente un fortín, vuelve a ser clave. La temporada pasada el Deportivo Guadalajara solo cedió un partido delante de su afición, algo que le permitió cimentar gran parte de su éxito competitivo. Convertir el estadio en un campo incómodo vuelve a ser imprescindible para revertir la situación actual.
Por su parte, el Osasuna B llega al choque en una posición más favorable. El filial rojillo ha logrado dos victorias en sus últimos cinco partidos y parte como ligero favorito. Su propuesta dinámica, apoyada en jóvenes de talento, lo convierte en un rival exigente capaz de dominar fases de los encuentros con solvencia. Aun así, el Escartín nunca ha sido un escenario sencillo, y el conjunto navarro lo sabe.
Para el Deportivo Guadalajara, el partido representa una oportunidad doble: recuperar la confianza perdida en la liga y prolongar el efecto positivo de la histórica clasificación copera.

