EL GETAFE B SE IMPONE ANTE EL RAYO VALLECANO B CON AUTORIDAD

noviembre 2, 2025

La Ciudad Deportiva Fernando Santos de la Parra fue testigo de una victoria contundente del Getafe B ante el Rayo Vallecano B (3-0). Los azulones supieron aguantar el dominio inicial visitante y, con eficacia desde el balón parado y acierto en momentos clave, sentenciaron un derbi madrileño que tuvo dos caras bien diferenciadas.

El Rayo manda, el Getafe aprieta

Los primeros compases fueron del conjunto franjirrojo. El Rayo Vallecano B controló la posesión durante los primeros diez minutos, con Becerra manejando los hilos desde su posición de mediapunta. El ’10’ rayista rompía líneas con regates verticales que ponían en aprietos a la defensa local, aunque el Getafe B se mostraba sólido y peligroso al robo en tres cuartos de campo.

Pasado el minuto 20, el partido comenzó a cambiar de color. Al Rayo le costaba cada vez más salir limpio desde atrás, mientras que los de Manu del Moral encontraban espacios con facilidad. Becerra lo intentó desde una falta directa, pero su disparo acabó en las manos de Ferrer sin mayores problemas.

El balón parado abre la lata

En el minuto 23 llegó el golpe. Un error defensivo del Rayo permitió a Mestanza ganar la posición dentro del área y, tras el contacto, el colegiado señaló penalti. Una jugada aislada que cambió el partido. Rubi, capitán azulón, no perdonó desde los once metros y puso el 1-0 en el marcador (min. 24).

El tanto dio aire al Getafe B, que comenzó a dominar con más claridad. Jorge Vallejo movió ficha en el minuto 31, dando entrada a Bala por Alonso en un cambio táctico que buscaba dar oxígeno al centro del campo rayista, donde Marco hacía funciones de pivote en la salida de balón.

Pero el Getafe seguía apretando. Juanpe Gil tuvo que intervenir con un doble paradón en el minuto 35 para mantener vivo a los suyos, mientras el cuadro azulón presionaba con hambre. Montes vio la amarilla por un agarrón en el centro del campo (min. 37), y poco después, Iñigo también fue amonestado tras una falta sobre Isma en zona peligrosa (min. 44).

Cuando todo apuntaba al descanso con ventaja mínima, Riquelme apareció para sentenciar. El ’16’ azulón transformó la falta con un golazo que se coló por la escuadra, poniendo el 2-0 en el minuto 45 y certificando una primera parte donde el Getafe supo aguantar y golpear en los momentos justos.

Dominio total en la segunda mitad

Tras el descanso, el guion no cambió. El Getafe B salió decidido a liquidar el encuentro y, aunque el Rayo intentaba combinar desde atrás, se topaba una y otra vez con el muro azulón. En el minuto 55, una tangana confusa tras una falta dejó el ambiente caliente. De las Sias vio la amarilla por un agarrón en banda y se libró de la roja de milagro en medio de la trifulca.

El dominio local era absoluto. Algunos errores en la salida del Getafe permitieron al Rayo asomarse tímidamente, pero sin generar peligro real. El partido se calentó en el tramo final, con roces de ambos equipos que subieron la tensión en el césped.

Manu del Moral movió el banquillo en el minuto 72: Buba entró por Yassin, y poco después Risco sustituyó a Mestanza. Los cambios dieron resultado casi de inmediato. En el minuto 81, Buba firmó el 3-0 en una jugada confusa que terminó certificando la goleada azulona.

El Rayo lo intentó en los últimos minutos, buscando el gol de la honra con un Getafe ya relajado y controlando la renta. Surcov tuvo buenos minutos en el tramo final, recuperando balones peligrosos y mostrando destellos de calidad individual con una gran jugada en el 88′. Pero ya no había tiempo para más: el Getafe B se llevó los tres puntos con autoridad y firmeza.

Victoria de madurez

El conjunto azulón demostró personalidad para superar el dominio inicial del Rayo y sentenciar con eficacia desde el balón parado. Rubi y Riquelme abrieron el camino en la primera parte, y Buba certificó el triunfo en la segunda. Una victoria que consolida al Getafe B como líder del grupo y confirma su solidez en casa. El Rayo Vallecano B, por su parte, se marcha de vacío tras intentarlo con el balón, pero sin encontrar respuestas ante un rival que supo imponerse en los momentos decisivos.