Los blaugrana se enfrentan por segunda vez al Newcastle en busca de avanzar a los cuartos de final de la Champions League.
Un Barça en un estado de forma en auge
Los cules están demostrando que pueden volver a alcanzar el nivel plasmado la pasada campaña. Contra el Atlético de Madrid, pese a no conseguir la ansiada remontada, el conjunto de Hansi Flick volvió a ser un equipo con carácter, con las ideas claras y con una pasión incontrolable.
Además, el gran estado de forma de Lamine Yamal y Pedri potencia significativamente la faceta ofensiva del equipo. Sumado a la vuelta de Raphinha al once inicial, que ayuda considerablemente a la presión adelantada del Barça, hace que el equipo se encuentre más cómodo en el terreno de juego.
Sin embargo, las bajas de Koundé y Balde podrían perjudicar a la defensa azulgrana. Flick, ante el Bilbao, optó por Cancelo y Eric, una opción bastante probable para el partido de este martes, ya que a Flick sigue sin convencerle Gerard Martin por el lateral zurdo.
Un lugar familiar para Marcus Rashford
El St. James’ Park fue el lugar donde Rashford plasmó su primera gran actuación vistiendo la camiseta blaugrana. Anotó dos goles decisivos para decantar el encuentro para los de Barcelona y demostró a los aficionados culés que el inglés se merece un lugar en una plantilla extremadamente competitiva, sobre todo en la zona de ataque.
Debido a las últimas actuaciones de Ferran Torres y Robert Lewandowski, la entrada de Rashford al once inicial no se descarta. El Barça necesita a un hombre rápido y goleador, capaz de atraer defensas para dejar huecos a Raphinha y Lamine. Cualidades que encajan perfectamente con las del canterano del United.
La afición confía en Rashford, y él sabe que este partido puede ser decisivo para su futuro en el club.


