El Spotify Camp Nou vivió una noche especial, marcada por la emoción y por el cierre perfecto de una temporada liguera impecable como local. El Barça derrotó al Real Betis por 3-1 y completó un pleno histórico en casa: 19 victorias en 19 partidos de Liga. Un registro nunca antes conseguido en un campeonato de 20 equipos y que confirma la fortaleza del conjunto de Hansi Flick ante su afición. Pero más allá del resultado, el foco estaba puesto en Robert Lewandowski. El delantero polaco disputó su último partido en el estadio azulgrana y recibió un homenaje a la altura de su legado. Desde antes del pitido inicial, el ambiente tenía algo distinto. El Camp Nou, lleno de camisetas con su nombre, coreó al delantero en cada aparición mientras el Barça intentaba convertir la despedida en una fiesta completa.
En el terreno de juego, el conjunto azulgrana salió decidido a controlar el encuentro desde el primer minuto. Con Pedri, Gavi y Bernal mandando en el centro del campo, el Barça monopolizó la posesión frente a un Betis que apenas inquietaba a Joan Garcia. Raphinha fue el más activo en ataque y, después de varios avisos, abrió el marcador con un gran lanzamiento de falta que sorprendió a Álvaro Valles.
El dominio culé continuó durante buena parte del encuentro, aunque el ritmo bajó tras el descanso. Flick movió piezas y el equipo siguió encontrando espacios ante un Betis demasiado tímido. En el minuto 62 llegó el 2-0: un error defensivo dejó a Raphinha completamente solo y el brasileño definió con calma para firmar su doblete. Cuando el partido parecía completamente decidido, Cuadra Fernández señaló penalti tras una acción revisada por el VAR. Isco transformó la pena máxima en el minuto 69 y recortó distancias para el Betis. Sin embargo, la reacción visitante duró poco. En el 74, Cancelo apareció desde la frontal con un disparo espectacular a la escuadra para devolver la tranquilidad al Camp Nou y cerrar prácticamente el encuentro.
Con el 3-1, el estadio solo esperaba una última imagen: el gol de Lewandowski. Sus compañeros empezaron a buscarlo constantemente en cada ataque, intentando regalarle un cierre perfecto. El polaco tuvo una ocasión clarísima antes de abandonar el terreno de juego, pero su disparo se marchó por encima del larguero. En el minuto 84 llegó el momento más emotivo de la noche. Hansi Flick sustituyó a Lewandowski por Casadó y el Spotify Camp Nou se puso en pie para despedir a su ‘9’. El delantero abandonó el césped entre lágrimas, abrazado por sus compañeros y ovacionado por más de 55.000 aficionados. No marcó en su última noche en casa, pero se fue como una leyenda, después de cuatro temporadas en las que devolvió al Barça al lugar donde siempre quiso estar. El Barça cerró así una Liga memorable en casa: campeón, invicto como local y con una despedida que quedará grabada durante mucho tiempo en la memoria del barcelonismo.


