El arte de no envejecer

julio 16, 2026

¿El tiempo derrota todo? De alguna manera no puede con él: los pasados perfectos se niegan a soltar a su creador. Messi no solo aprendió a gambetear; él hizo que el fútbol entendiera que la gambeta, en realidad, siempre estuvo esperando por él.

Coraje para pedirla y encarar cuando todo es fuego. El argentino es un psicodélico natural, capaz de convertir la adversidad en impulso y la incertidumbre en un desafío. Esa forma de vivir en este mundo no se aprende; se lleva en la sangre, como un pacto invisible con la historia. Son chispazos de genialidad que logran suspender el tiempo y hacen que lo efímero se vuelva eterno.

Es por eso que algunas historias no envejecen ni desaparecen. Permanecen y estarán siempre, cuando el genio así lo quiera. Seguir agigantando su leyenda, entre épicas y lagrimas. Pero sobre todo fútbol.