El Real Madrid visita al Benfica en Lisboa con Mourinho en el banquillo rival y el recuerdo de la Décima como telón de fondo en una noche clave de Champions

La sombra de Mourinho y el recuerdo de la Décima: Lisboa examina al Real Madrid

enero 27, 2026

Dieciocho partidos a las 21:00, todos a la vez, todos conectados. Una de esas noches que recuerdan al fútbol de transistor, de oreja pegada a la radio y mirada nerviosa al marcador del vecino. Hoy el ritual es otro, refrescar páginas de marcadores, pero la esencia es la misma: cada gol en cualquier estadio puede cambiar una clasificación en la Champions League.

18 partidos en horario unificado con la clasificación para la siguiente ronda en juego. @ChampionsLeague

En medio de ese caos organizado, el Real Madrid llega con una ventaja enorme: es el único equipo español que depende exclusivamente de sí mismo. Los de Álvaro Arbeloa, terceros con 15 puntos, visitan al Benfica en el Estádio da Luz sabiendo que un empate les mete en el top-8 y en los octavos de final directos. Incluso una derrota podría no ser definitiva si se alinean ciertos resultados, pero el mensaje es claro: mejor no hacer cuentas.

El conjunto blanco aterriza en Lisboa doce años después de levantar la Décima en ese estadio y recuperando sensaciones tras uno de sus partidos más sólidos del curso, la victoria ante el Villarreal. Allí volvió a verse un equipo con energía, presión y hambre, señales que parecían haberse diluido semanas atrás.

El rival no es cualquiera. Enfrente estará el Benfica de José Mourinho, un escenario histórico y un equipo que, aunque llega en mala posición, se agarra a su última bala continental salvar los rumores del despido del técnico portugués.

Una clasificación que se juega al gol average

Más allá de los puntos, lo que marca la diferencia es el balance de goles. El Real Madrid parte con un +11, una cifra que le protege frente a la mayoría de perseguidores. PSG y Newcastle son los únicos que se acercan, con +10, y además se enfrentan entre ellos, un cruce que favorece indirectamente a los blancos ya que ambos se ecuentran a un punto de diferencia.

Liverpool empatado a puntos pero con un +6 se enfrentará al Qarabag en Anfield por lo que una derrota merengue o un empate con una goleada del conjunto red les haría perder el puesto.

Para el Benfica, la situación es límite. Los lisboetas están fuera de las posiciones que dan acceso a la siguiente fase y solo les vale ganar… y esperar ayuda externa. Eso los convierte en un equipo peligroso: juegan sin red.

El Madrid, por su parte, afronta el choque con bajas importantes en defensa: Militao, Alexander-Arnold, Rüdiger y Mendy no estarán disponibles. Aun así, el contexto invita al optimismo. Si el equipo mantiene la intensidad mostrada en Villarreal, no debería depender de nadie.

Pero esta es una noche especial, de esas en las que se mira al propio partido… y de reojo a los demás. Lisboa será un examen de carácter, no solo de fútbol.