El FC Barcelona cumplió en el Carlos Belmonte, pero tuvo que sudar más de lo esperado para sellar su pase a las semifinales de la Copa del Rey tras vencer 1-2 a un Albacete valiente que volvió a competir sin complejos ante un gigante. El equipo de Hansi Flick resolvió la eliminatoria con un gol de Lamine Yamal antes del descanso y otro de Ronald Araujo en la segunda mitad, aunque el tanto final de Javi Moreno y un cierre de partido agónico mantuvieron la incertidumbre hasta el último suspiro.
El Barça llegó avisado. El Albacete ya había eliminado a rivales de peso en esta Copa, incluido el Real Madrid, y el ambiente en el Belmonte empujaba a soñar con otra noche histórica. Flick no quiso riesgos y alineó un once con varios titulares habituales, consciente de que cualquier relajación podía pagarse cara.
El inicio fue azulgrana en la posesión, pero sin demasiada profundidad. El conjunto manchego, ordenado con defensa de cinco y ayudas constantes por dentro, dificultaba encontrar espacios. Rashford dispuso de las primeras ocasiones, pero no acertó en la definición. Los locales, por su parte, amenazaban a la contra y exigieron a Joan García en un par de intervenciones seguras. Cuando el partido se encaminaba al descanso sin goles, apareció Lamine Yamal. Una presión alta permitió recuperar el balón, De Jong conectó rápido con Rashford y el inglés asistió al canterano, que definió con su habitual precisión al segundo palo. Un golpe psicológico justo antes del intermedio que silenció momentáneamente al estadio.
El Albacete protestó varias acciones y también una posible segunda amarilla a Cancelo, que Flick prefirió sustituir al descanso para evitar riesgos. La decisión dio estabilidad a un Barça que salió decidido a cerrar la eliminatoria. Dani Olmo rozó el segundo y, poco después, llegó el 0-2: córner bien ejecutado por Rashford y cabezazo poderoso de Araujo. El uruguayo, que volvía a ser titular tras meses complicados, lo celebró con rabia y se fundió en un abrazo con su técnico.
Con ventaja de dos goles, el Barça pareció tener el partido bajo control, pero perdonó en varias ocasiones. Lizoain sostuvo al Albacete y dio vida a los suyos, que no bajaron los brazos. La entrada de Jefté agitó el ataque local y el tramo final se convirtió en un intercambio de emociones. A cinco minutos del final, Javi Moreno recortó distancias de cabeza y encendió al Belmonte. El Albacete se lanzó a por la prórroga y estuvo a centímetros de lograrla, pero Gerard Martín salvó bajo palos el empate tras un remate de Fran Gámez. Incluso hubo tiempo para un gol anulado a Ferran en medio de un desenlace caótico.
El pitido final confirmó el pase azulgrana. El Barça sigue vivo en todas las competiciones y mantiene la defensa de su corona copera, aunque dejó claro que en la Copa no hay rivales pequeños. El Albacete, eliminado, se marchó ovacionado por su afición tras volver a competir con orgullo ante uno de los grandes.


