El Fútbol Club Barcelona visita este domingo el estadio Abanca-Balaídos, en uno de los desplazamientos más complicados de su calendario. El Celta de Vigo, enrachado con cinco victorias consecutivas, espera a un conjunto blaugrana mermado por las bajas y tocado anímicamente tras la derrota en el Clásico y el tropiezo europeo ante el Brujas.
La maldición de Balaídos
Balaídos se ha convertido en uno de los campos más complicados para el Barça en los últimos años. De los 67 enfrentamientos disputados en el Municipal de Balaídos, el Celta se ha impuesto en 24 ocasiones, una estadística que demuestra la incomodidad histórica de los culers en tierras gallegas.
Pero más allá de las victorias, lo que realmente preocupa es la facilidad con la que el Celta perfora la zaga culer cuando juega en casa. Y es que, en los últimos cinco duelos en Balaídos, el Celta siempre ha encontrado el camino del gol, promediando más de dos tantos por partido.
El ambiente, el césped y la intensidad del rival hacen de este escenario uno de los más temidos en el calendario blaugrana. No es casualidad que cada temporada, cuando el calendario anuncia la visita a Vigo, en Barcelona se active la luz de alarma. Y este año, con una defensa que solo ha mantenido la portería a cero en tres ocasiones, la preocupación está más que justificada.
El momento celeste
El Celta de Vigo atraviesa su mejor momento de la temporada con una racha de cinco victorias consecutivas en todas las competiciones. La última, un contundente 0-3 ante el Dinamo Zagreb en Europa League, que certifica el excelente estado de forma del conjunto de Claudio Giráldez.
Los números corroboran la progresión, sólo dos derrotas en lo que llevamos de Liga. El club reúne las mejores estadísticas a estas alturas de curso, desde aquella brillante temporada 2015-16 en la que terminaron sextos. Con 13 puntos, ocupan la duodécima plaza, pero la sensación es que el equipo está preparado para dar el salto definitivo en la clasificación.
Iago Aspas, el eterno capitán, sigue siendo el gran referente pese a no estar siendo titular de forma habitual esta temporada. El diez celeste ha marcado 11 goles en 21 enfrentamientos contra el Barça en LaLiga, siendo el jugador que más tantos ha anotado al conjunto azulgrana en la competición en lo que llevamos de siglo. Su experiencia y olfato goleador siguen siendo un arma letal desde el banquillo, capaz de desequilibrar cualquier partido cuando Giráldez lo necesite.
El Barça, con hambre de revancha
Hansi Flick sabe que ha llegado el momento de dar un golpe sobre la mesa. Tras la dolorosa derrota en el Santiago Bernabéu, el Real Madrid lidera LaLiga con 30 puntos, y ellos le siguen con 25. Cinco puntos de desventaja que, lejos de hundir al vestuario culer, han despertado el orgullo competitivo de un equipo que no está dispuesto a tirar la toalla en noviembre.
El empate 3-3 del miércoles ante el Club Brujas en Champions League dejó sensaciones agridulces. Si bien evidenció carencias defensivas que deben corregirse, también demostró la capacidad goleadora de un equipo que nunca se rinde. El Barça sólo ha mantenido su portería a cero en tres de sus once encuentros ligueros esta temporada, pero ha marcado en todos ellos, demostrando una vocación ofensiva inquebrantable.
La enfermería está llena, es cierto. Pedri arrastra un problema muscular, Raphinha continúa con molestias en los isquiotibiales tras perderse El Clásico, Gavi sigue en su proceso de recuperación tras la operación de menisco y Joan García, aunque ha vuelto a los entrenamientos, no estará disponible para el encuentro.
No obstante, en el club entienden estas ausencias como una oportunidad para que otros futbolistas demuestren su valía y mantengan vivo el sueño liguero. La mentalidad es clara, cada partido es una final, y Balaídos no será una excepción.
Las claves del partido
Lamine Yamal quiere seguir demostrando que el futuro del FC Barcelona sigue presente. La perla de La Masía, imparable en este inicio de temporada, tiene la oportunidad de brillar en un escenario hostil y demostrar su madurez. Ferran Torres y Marcus Rashford completan un tridente ofensivo con ganas de reivindicarse y silenciar las críticas.
El vestuario blaugrana ha dejado claro que las adversidades no les frenarán. Flick ha conseguido transmitir un mensaje de unidad: “Somos el Barça, y vamos a pelear hasta el final“. La plantilla ha hecho suyo este lema y llega a Vigo con la mentalidad de conquistar un estadio históricamente complicado.
Por parte del Celta, Iago Aspas sigue siendo la referencia indiscutible pese a no ser titular fijo esta temporada, ya que su capacidad para cambiar partidos desde el banquillo le mantiene como una amenaza. Quien parte con ventaja para estar en el once es Ferran Jutglà, exjugador del Barça que marcó sus dos primeros goles de la temporada hace dos semanas ante Osasuna con un doblete. Suplente el jueves en Zagreb, todo apunta a que será titular en Balaídos. La ley del ex podría cumplirse una vez más.
A su lado, Borja Iglesias, con seis tantos en once partidos esta temporada, completa un ataque celeste en plena forma. El Panda llega entonado tras su regreso a la selección española y su movilidad en el área puede ser una pesadilla para la defensa azulgrana. Ya lo demostró en abril, cuando marcó al Barça en un partido que dejó tocada la retaguardia culer. La amenaza es triple, Aspas desde el banquillo, Jutglà como probable titular y Borja Iglesias en su mejor versión.
Esta noche, en Balaídos, el Barça tiene la oportunidad de demostrar que los campeones se forjan en los momentos difíciles. El Celta, por su parte, luchará por continuar con la tradición y bucará llevarse los tres puntos en casa.


