Ayuso cierra la puerta a la salida del Rayo y reafirma su plan de reforma del estadio.
Las declaraciones de Raúl Martín Presa sobre el futuro del Rayo Vallecano no han tardado en tener respuesta. Apenas dos días después de que el presidente franjirrojo asegurara que “si el Rayo continúa en este estadio, el club desaparece”, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha sido tajante: el Rayo se queda en Vallecas.
Rubén Gil, de Radio Intereconomía, preguntó si, tras las críticas del presidente del Rayo Vallecano, la Comunidad de Madrid contempla la construcción de un nuevo estadio o si su plan se limita a reformar Vallecas. Ayuso despejó cualquier duda:
“Se queda en su lugar. Lo que hacemos es reformarlo para garantizar la seguridad, para que pueda ampliarse en localidades y pueda ser explotado para otros muchísimos eventos. Es la decisión que hemos tomado y creemos que es la más adecuada. Le vendrá bien al distrito”, afirmó.
La respuesta de la presidenta choca frontalmente con el discurso mantenido por Presa en las últimas semanas. El máximo dirigente rayista ha insistido en reiteradas ocasiones en que Vallecas no reúne las condiciones necesarias para garantizar la viabilidad del club a largo plazo, señalando especialmente las limitaciones de aforo y las deficiencias estructurales del estadio.
Unas palabras que llegan, además, en un momento especialmente delicado para la entidad. La derrota ante Osasuna volvió a poner el foco en el mal estado del césped, duramente criticado por jugadores como Pep Chavarría o Álvaro García —“no es ni de Regional”, llegó a afirmar uno de los capitanes—, e incluso reconocido por el técnico rival, Alessio Lisci. Un problema que ha reavivado el debate sobre las condiciones del estadio y la gestión institucional del mismo, al que se suma la polémica con Pathé Ciss, quien todavía no ha recibido homenaje tras conquistar la Copa África (programado para el 7 de febrero).
Mientras desde la Comunidad se insiste en una reforma integral que permita mejorar la seguridad, aumentar el número de localidades y abrir el estadio a otros usos, desde el club se mantiene un discurso cada vez más distanciado de esa hoja de ruta. Una tensión que tampoco pasa desapercibida para la afición, mayoritariamente contraria a abandonar Vallecas y muy crítica con la gestión de Presa.
Dos posturas claramente enfrentadas: la del presidente del club, que ve inviable seguir en Vallecas, y la del Gobierno regional, que apuesta por reformar el estadio y mantener al Rayo en su barrio.


