El Atlético de Madrid dio un golpe casi definitivo a las semifinales de la Copa del Rey al imponerse con contundencia (4-0) al Barça en un Metropolitano encendido, en una noche en la que los rojiblancos fueron intensidad, eficacia y colmillo, y los azulgranas, todo lo contrario.
El equipo de Simeone salió con una marcha más desde el primer minuto, presionando alto y castigando cada error rival. El Barça, condicionado por las bajas de Raphinha y Rashford y con Olmo ocupando la izquierda, nunca encontró equilibrio. La banda izquierda azulgrana sufrió durante toda la primera parte y el plan de Flick con más centrocampistas que extremos no dio resultado.
El partido se rompió muy pronto con una acción desafortunada: un pase atrás de Eric García y un mal control de Joan García terminaron con el balón dentro de la portería.
El gol espoleó al Atlético y al estadio, y el conjunto local olió sangre. Poco después llegó el segundo, en una transición nacida tras un córner a favor del Barça: salida rápida, pocos toques y definición de Griezmann, siempre decisivo en este tipo de escenarios. El Barça tuvo algún amago de reacción, como un disparo de Fermín al larguero, pero cada vez que se estiraba quedaba expuesto. El Atlético aprovechó esos espacios con transiciones muy bien ejecutadas. Lookman firmó el tercero culminando una jugada colectiva por el costado débil azulgrana y, ya en el descuento de la primera mitad, Julián Álvarez puso el cuarto tras otra contra. Al descanso, el 4-0 reflejaba la diferencia de contundencia entre unos y otros.
Tras la pausa, el Barça mostró algo más de orgullo. Con Lewandowski ya en el campo, logró pisar más el área de Musso y Cubarsí llegó a marcar en una acción a balón parado. Sin embargo, el VAR anuló el gol por un fuera de juego previo tras una revisión muy larga que enfrió cualquier conato de remontada.
El tramo final estuvo marcado por la frustración visitante y por las decisiones arbitrales discutidas. Eric García vio la roja directa tras revisión de VAR, dejando al Barça con diez. El Atlético, con la eliminatoria muy de cara, bajó revoluciones y gestionó la ventaja.
El 4-0 deja al Atlético con pie y medio en la final de La Cartuja y obliga al Barça a buscar una remontada extraordinaria en la vuelta en el Camp Nou. Los de Flick necesitarán mucho más que posesión y buenas intenciones: deberán corregir errores defensivos, encontrar profundidad por fuera y, sobre todo, recuperar la fiabilidad competitiva que no mostraron en el Metropolitano.


