El Atlético de Madrid Femenino empató (2-2) ante el Sevilla FC en el Centro Deportivo Alcalá de Henares en un partido bipolar. El equipo de Víctor Martín firmó una de las remontadas más intensas de la temporada, levantando un 0-2 en contra, pero la falta de puntería en la segunda mitad y la siesta inicial les privaron de tres puntos vitales para la zona Champions.
El castigo de dos minutos y el KO inicial
El partido comenzó con un Atleti dominante que avisó de inmediato. El desborde de Rosa Otermín y la llegada de Medina generaron peligro, obligando a Sullastres a intervenir en dos ocasiones claras en los primeros cinco minutos.
Pero el fútbol tiene estas leyes crueles: el Sevilla, con su muro defensivo, golpeó con una ráfaga letal. En apenas tres minutos, las visitantes anotaron dos goles que dejaron al Atleti K.O. El primero (min. 16) llegó con un remate de volea de Raquel que rebotó en la defensa y se metió en la portería. El segundo (min. 19) fue un destello de genialidad: un golazo desde fuera del área de Rosita que pegó en el larguero antes de entrar.
Con el 0-2, el partido se estancó. La frustración se apoderó de las rojiblancas, que pecaron de imprecisión y pases erráticos. Solo Gabriela García intentó proponer algo distinto. El descanso llegó con la sensación de un marcador injusto, pero castigador: dos tiros del Sevilla, dos goles.
La resurrección y el vendaval Amaiur
La charla de Víctor Martín surtió efecto. El Atleti regresó al césped con la mentalidad de una final. El equipo se lanzó al ataque, encontrando en Amaiur y Luany a sus puñales.
El descuento era una necesidad, y llegó en el minuto 58. Luany se asoció por banda, puso un centro raso al área, y Amaiur apareció con garra para puntear el balón y anotar el 2-1. El gol inyectó una dosis de fe brutal.
La insistencia se transformó en épica en el minuto 65. Tras una falta lateral botada por Bøe Risa, la defensa del Sevilla se lió por completo. La presión era tan alta que terminó en un autogol desafortunado de Isa Álvarez, empatando el marcador.
El lamento final en el área
Con el empate, el partido se convirtió en un vendaval ofensivo rojiblanco. El banquillo, con la entrada de Sheila y Júlia Bartel, dio aire fresco al ataque.
El Atleti tuvo la remontada en sus pies: Amaiur remató alto un centro a bocajarro y Medina obligó a Sullastres a una parada espectacular con una barrida dentro del área. Los minutos finales fueron un asedio total, con córner tras córner y Sheila rozando el palo con un último disparo de falta.
El pitido final dejó un sabor agridulce. El Atlético de Madrid Femenino demostró una capacidad de reacción inmensa, pero el error de concentración inicial costó dos puntos que se antojan vitales en la carrera por los puestos de Champions League.

