El Arsenal dejó pasar una oportunidad clave en la pelea por el título al empatar 1-1 ante Brentford, en su visita por la jornada 26 de la Premier League. Con equipo titular y la obligación de sumar de a tres para sostener la ventaja sobre un Manchester City que había ganado y recortado distancias, los gunners se encontraron con un rival intenso, que supo incomodarlos bajo la lluvia londinense y terminó castigando su falta de contundencia.
El empate, tras un partido de dominio cambiante, volvió a estrechar la lucha en la cima y dejó la Premier más abierta que nunca.
Arrancamos con todo
Bajo la lluvia torrencial de Londres, el partido comenzó con la tónica habitual en los encuentros del líder: los gunners monopolizando la posesión e intentando encontrar espacios, mientras Brentford presionaba alto para asfixiar la salida limpia que caracteriza a los de Mikel Arteta.
La estrategia local dio resultado. Durante los primeros minutos lograron incomodar al Arsenal y cortar sus circuitos de juego. Alrededor de los diez minutos de juego, los visitantes consiguieron instalarse en la puerta del área rival, aunque obligados a retroceder con frecuencia ante la intensidad de la presión de las abejas.
Fue un inicio con pocas ocasiones, marcado por una puja constante: el Arsenal intentaba imponer su plan con la pelota, pero el dominio territorial, por momentos, fue del Brentford.
Un tímido primer tiempo
A los 21 minutos llegó la primera ocasión clara del encuentro. Un centro de Mathias Jensen desde el sector izquierdo encontró a Igor Thiago completamente solo en el área chica. El delantero cabeceó con libertad, pero se topó con una intervención espectacular de David Raya, que salvó al Arsenal con una mano decisiva.
A partir de allí, el dominio fue mayormente de Brentford. Sin generar demasiadas situaciones claras, el conjunto local marcó el ritmo del partido. El Arsenal recién recuperó algo de control cerca de los 35 minutos, aunque con más esfuerzo que claridad.
De poco vuelo y mucha fricción, la primera mitad ofreció apenas un disparo al arco en 46 minutos de juego.
Un segundo tiempo de mayor intensidad
El complemento trajo consigo el ingreso de Martin Ødegaard en lugar de Eberechi Eze, una modificación que cambió sensiblemente la cara del Arsenal. Con el noruego como eje, los visitantes se adelantaron en el campo y comenzaron a merodear el área rival con mayor decisión.
Así, a los 60 minutos llegó la apertura del marcador. Tras un centro desde la banda izquierda de Piero Hincapié, Noni Madueke se impuso en el área, le ganó la posición a Rico Henry y definió de cabeza a contrapierna de Caoimhín Kelleher para el 1-0.
Idas y vueltas
El gol desató el caos. Apenas tres minutos después, Brentford estuvo cerca del empate con una jugada preparada desde el córner: un centro al segundo palo encontró solo a Keane Lewis-Potter, cuyo cabezazo se fue a centímetros del poste derecho.
A los 65, el Arsenal tuvo la chance de ampliar la ventaja tras un error en la salida de Vitaly Janelt. La recuperación dejó a varios jugadores gunners con campo abierto, pero un cierre providencial de Michael Kayode evitó que Viktor Gyökeres quedara mano a mano.
En la contra de la misma jugada, Igor Thiago se impuso en el forcejeo con Christian Mosquera y encabezó la contra, quedando mano a mano con Gabriel Magalhães. Bien contenido por su compatriota, el delantero brasileño definió de manera forzada, con un remate débil que Raya controló sin inconvenientes.
El empate llegó a los 70 minutos. Kayode lanzó de lateral un espectacular centro preciso al área chica, Sepp van den Berg peinó el balón y Lewis-Potter, esta vez con total libertad, cabeceó para el 1-1. Con el marcador igualado, el partido mantuvo su ritmo frenético, aunque con un Brentford cada vez más protagonista.
Un final de locos
A los 87 minutos, Igor Thiago volvió a imponerse ante Mosquera y quedó con campo abierto para encarar a Raya. Sin embargo, el futbolista brasileño inexplicablemente frenó la marcha y fue alcanzado por el mismo Mosquera, que barrió y frenó su golpe al arco en el momento justo.
En un cierre completamente desordenado, el partido quedó abierto para cualquiera. Brentford generó dos situaciones claras en los últimos cinco minutos, pero falló en la puntada final. Ya sobre el cierre, Jurrien Timber recibió solo de cara al arco rival tras una brillante habilitación de espaldas de Gyökeres y, presionado, asistió a Gabriel Martinelli. El brasileño quedó mano a mano ante Kelleher, pero demoró demasiado y el arquero ganó el duelo.
Un resultado que deja la liga al rojo vivo
El empate dejó al Arsenal con cuatro puntos de ventaja sobre el Manchester City, cuando al inicio de la jornada la distancia era de seis. Más allá del punto sumado en un campo siempre incómodo, la sensación para los de Arteta es la de una oportunidad desperdiciada: estuvieron en ventaja, lograron cambiar la inercia del partido en el segundo tiempo y, aun así, no consiguieron sostener el resultado. Del otro lado, Brentford se llevó un premio a su insistencia y confirmó que puede incomodar a cualquiera.
Con varias fechas por delante y los citizens al acecho, la Premier League vuelve a comprimirse en la cima y promete un tramo final de temporada cargado de tensión.


