Ablanedo: “Me habría gustado ganar trofeos en el Sporting, es mi casa”

January 8, 2026

El Real Sporting de Gijón hizo un conmovedor homenaje a Juan Carlos Ablanedo este domingo pasado, una de las leyendas más grandes del club rojiblanco. Este acto se realizó dentro de los festejos por los 120 años de historia del club, celebrados en El Molinón.

El legendario guardameta, siempre será recordado como ‘El Gatu’ por el sportinguismo por sus enormes reflejos.

Ablanedo habló con los medios del club en un vídeo donde volvió a un lugar que cambió su vida. “Es un día muy especial, porque rememoras todas las veces que salías aquí a jugar y te reencuentras con los hinchas por los que jugabas y a quienes les dabas apoyo y cariño” declaro, notandosele muy emocionado.

El exarquero consideró su paso por el Sporting como algo vital en su vida. “Me dejó realizar el sueño que tuve de niño y eso es algo que guardas en tu corazón para siempre“, admitió. Todo ello mostrando el vínculo eterno que tiene con el club y con El Molinón, estadio que considera su hogar.
Este estadio, para mí, significa un montón, lo es todo. Tuve la fortuna de materializar un sueño, desde pequeño, jugar aquí”, rememoró.

Asimismo, trajo a la memoria sus recuerdos como aficionado, cuando iba al campo, junto a su padre y su hermano. Esa combinación de ayer y hoy se notó bastante en todo su parlamento, en el que repasó instantes clave de su trayectoria.

Uno de los más singulares fue su debut repentino, con solo 19 años, luego de la expulsión de Rivero en un partido contra el Espanyol. “Vas de estar calmado en el banquillo a correr hacia la portería sur, en un día frío, nublado y lluvioso. Esa imagen la tengo grabada para siempre”, contó.

A lo largo de su recorrido, Ablanedo custodió la portería rojiblanca por años, convirtiéndose en un emblema del club. Por eso, al ser consultado sobre una jugada concreta, lo tenía claro: “La dicha es haber jugado tantos años en este club, que es mi equipo, y formar parte de su historia“.
Hubo también espacio, para evocar esos momentos duros, esas lesiones, y el fatídico descenso, una época que calificó de difícil, pero formativa. “Son lecciones que te ayudan a madurar” explicaba con calma. En cuanto a su adiós, reconoció, habría querido jugar más su último año, aún así, lo vivió con gratitud y entereza. “Con el tiempo te das cuenta de que el club te dio muchísimo“.

Ablanedo admitió sentir la espinita clavada de no haber ganado un trofeo, ni disputado una final de Copa con el Sporting, aun así, confió en las nuevas promesas. “Ojalá estos futbolistas logren lo que nosotros, fallamos en conseguir”.

El afecto de la hinchada permanece, incluso décadas después. “Me siento valorado. Cada día, cuando me cruzo con un seguidor en la calle, me manifiesta su afecto” declaraba. Recordó tambien, con emocion, su estreno con la selección española, en El Molinón, otro sueño logrado, pero, con una curiosa historia.
El tributo concluyo, una reflexión, resumido a la perfección su legado: “Es algo súper gratificante ser identificado con la ciudad y con este club, esto llena de alegría. Dejar tu pequeña huella en la historia del Sporting es, es muy importante”.

Un reconocimiento que era completamente merecido para una persona, una figura qué, forma parte indiscutible del ADN rojiblanco y de los 120 años de historia del Real Sporting de Gijón.