El cierre de LaLiga 2025-26 trae uno de los partidos más atractivos de la jornada. El Villarreal CF recibe este domingo al Atlético de Madrid en el Estadio de La Cerámica en un duelo directo por la tercera plaza. Ambos equipos llegan igualados a 69 puntos, aunque el conjunto rojiblanco parte con ventaja gracias al 2-0 logrado en la primera vuelta en el Metropolitano, un resultado que le permite depender de sí mismo: el empate le basta para conservar el tercer puesto.
El Atlético de Madrid afronta así el último partido de la temporada con mucho más que tres puntos en juego. Los de Diego Pablo Simeone no solo buscan cerrar el campeonato por delante del Villarreal, sino también asegurar un importante beneficio económico para el club. La diferencia entre acabar tercero o cuarto en LaLiga ronda los seis millones de euros en el reparto televisivo, un incentivo añadido para un encuentro de máxima exigencia.
El escenario será de máxima tensión. El Villarreal CF necesita ganar ante su afición para arrebatarle la tercera posición al Atlético de Madrid, mientras que los madrileños tratarán de hacer valer la ventaja obtenida en el duelo de ida.
Además, el partido estará marcado por un fuerte componente emocional. Todo apunta a que será el último encuentro de Antoine Griezmann con la camiseta del Atlético de Madrid antes de iniciar una nueva etapa en la MLS. El delantero francés llega a Villarreal tras una semana especialmente intensa en lo sentimental, en la antesala de una despedida que podría poner fin a una de las etapas más importantes de su carrera en el club rojiblanco.
Un partido con mucho más que tres puntos
Aunque ninguno puede ya pelear por el título, la tercera plaza de LaLiga tiene un importante premio económico y simbólico. Se estima que terminar tercero supone alrededor de seis millones de euros más en ingresos televisivos respecto a la cuarta plaza.
Además, el encuentro estará cargado de emociones. Será el último partido de Marcelino García Toral al frente del Villarreal CF tras anunciarse su salida, mientras que en el Atlético de Madrid podría vivirse también la despedida liguera de Antoine Griezmann, uno de los grandes nombres de la era Simeone.
El último baile de Griezmann
La despedida en el Metropolitano frente al Girona dejó imágenes para el recuerdo. El estadio rindió homenaje al máximo goleador de la historia del club y, durante toda la semana, cientos de aficionados se acercaron a la Ciudad Deportiva de Majadahonda para despedirse del francés en los entrenamientos. Griezmann, muy emocionado, se llevó el cariño de una afición que volvió a reconciliarse definitivamente con él tras su regreso al club.
El delantero francés cerrará su etapa rojiblanca como una de las mayores leyendas del Atlético de Madrid. Se marcha tras casi 500 partidos y 212 goles, convertido en el máximo artillero histórico del club y en una de las figuras más representativas de la era Simeone.
Ahora, La Cerámica será el escenario de su último servicio al escudo rojiblanco.
Despedida también para Marcelino
El encuentro también supondrá el cierre de etapa para Marcelino García Toral al frente del Villarreal CF. El técnico asturiano afrontará su último partido como entrenador del submarino amarillo en una noche en la que el estadio promete vivir un ambiente especialmente emotivo.
El Villarreal llega obligado a asumir riesgos desde el inicio tras encadenar dos derrotas consecutivas, la última frente al Rayo Vallecano, resultados que le dejaron sin margen de error en la pelea por la tercera plaza de LaLiga.
Regreso especial para Álex Baena
Otro de los grandes focos del encuentro estará en Álex Baena. El centrocampista volverá a la que ha sido su casa durante prácticamente toda su carrera y lo hará ya como jugador del Atlético de Madrid. El internacional español regresará a Villarreal apenas unos días después de hacerse oficial su llegada al conjunto rojiblanco, en una operación que ha generado enorme expectación entre ambas aficiones.
Baena conoce perfectamente el ambiente de La Cerámica y apunta a tener un papel importante en un partido de máxima exigencia competitiva y emocional.
Cómo llegan ambos equipos
Un Villarreal obligado a ganar
El conjunto amarillo afronta el choque tras dos derrotas consecutivas, la última frente al Rayo Vallecano, y necesita sí o sí la victoria para superar al Atlético de Madrid en la clasificación.
Marcelino llega con varias bajas sensibles. Juan Foyth continúa lesionado y Santi Comesaña tampoco estará disponible. La gran esperanza ofensiva volverá a pasar por Gerard Moreno, acompañado de jugadores desequilibrantes como Moleiro, Pépé o Mikautadze.
El Villarreal ha mostrado durante toda la temporada una versión ofensiva y valiente en casa, pero también cierta fragilidad defensiva en los partidos decisivos.
La experiencia del Atlético de Madrid, factor decisivo
El equipo de Diego Simeone encara el último encuentro de una temporada larguísima, con más de 60 partidos disputados entre LaLiga, Champions League y Copa. El desgaste físico ha sido evidente en las últimas semanas.
Sin embargo, el Atlético de Madrid llega reforzado anímicamente tras vencer al Girona y sumar dos victorias consecutivas en Liga. La experiencia competitiva de jugadores como Koke, Oblak o Griezmann puede ser clave en un contexto de máxima tensión.
También será especial el regreso a La Cerámica de futbolistas con pasado amarillo como Alexander Sørloth y Álex Baena.
Claves del partido
El primer gran factor del encuentro será la gestión emocional. El Atlético de Madrid llega a La Cerámica con la posibilidad de cerrar el curso como tercer clasificado de LaLiga, pero también con el componente sentimental de la despedida de Antoine Griezmann, que jugará su último partido como rojiblanco. En un escenario así, el control de las emociones puede ser tan decisivo como el plan táctico.
En lo puramente futbolístico, el Villarreal CF está obligado a asumir riesgos desde el inicio. Solo le vale ganar, lo que previsiblemente le llevará a adelantar líneas, presionar alto y asumir más exposición defensiva. Ese contexto puede abrir espacios para el Atlético de Madrid, un equipo acostumbrado a castigar en transición cuando el rival pierde el equilibrio.
Ahí aparece otra de las claves: la capacidad rojiblanca para matar el partido al contragolpe. Con jugadores como Griezmann, Giuliano Simeone o Lookman, el equipo de Diego Pablo Simeone tendrá opciones claras de hacer daño si consigue resistir los primeros arreones del conjunto amarillo.
El tercer foco estará en el centro del campo, donde se espera una batalla de alto nivel entre el control de Dani Parejo y la intensidad y jerarquía de Koke. El equipo que logre imponer su ritmo en esa zona tendrá mucho terreno ganado.
Por último, el contexto del partido añade un factor determinante: el peso de la tercera plaza de LaLiga. No es solo una cuestión deportiva, sino también económica, con varios millones en juego y un cierre de temporada que puede marcar la valoración global del curso para ambos equipos.


