El Riyadh Air Metropolitano vivió este domingo una de las noches más emotivas de su historia reciente. Antoine Griezmann disputó su último partido como jugador del Atlético de Madrid y recibió un homenaje multitudinario en una despedida cargada de lágrimas, recuerdos y reconciliación definitiva con la afición rojiblanca.
El delantero francés, que alcanzó además los 500 partidos con la camiseta del Atlético de Madrid, fue el gran protagonista de la victoria ante el Girona en un encuentro que quedó prácticamente en segundo plano desde horas antes del inicio. El estadio se volcó con el que ya es el máximo goleador histórico del club y uno de los símbolos más importantes de la era de Diego Pablo Simeone.
La previa ya anticipaba una tarde especial. Mosaicos en las gradas, pancartas de agradecimiento y hasta un globo aerostático con el mensaje “Gracias Antoine” acompañaron la llegada del equipo al estadio. Además, las gradas del Riyadh Air Metropolitano se llenaron de niños y niñas con camisetas rojiblancas y el dorsal 7 a la espalda, reflejo del impacto que Griezmann ha tenido en toda una generación de aficionados atléticos.
Un estadio en lágrimas
La despedida de Griezmann en el Atlético de Madrid dejó una imagen difícil de repetir. Más de 64.000 aficionados vivieron un adiós que paralizó el estadio. Koke y Diego Simeone, dos de las grandes figuras del club, no pudieron contener la emoción ante la marcha de un jugador al que consideran un hermano y un pilar del vestuario.

“Se va mi hermano”, resumió Koke, completamente emocionado, en una intervención en la que recordó la importancia del francés en los momentos más difíciles del equipo y su capacidad para contagiar alegría y energía en el día a día.
Homenaje sobre el césped
Tras el pitido final y la victoria rojiblanca, el Atlético de Madrid organizó un acto sobre el césped en el que Griezmann estuvo acompañado por su familia y recibió el cariño de compañeros, cuerpo técnico y varias leyendas del club.
Tras el pitido final, el Atlético de Madrid organizó un acto sobre el césped en el que Griezmann estuvo acompañado por su familia y recibió el cariño de sus compañeros y del cuerpo técnico, que le hicieron un pasillo de honor.
También varias leyendas del club como Koke, Antonio López, Abelardo o Gabi, además de figuras históricas como Fernando Torres y Diego Godín, que acudieron a la entrega simbólica del brazalete de capitán.
El perdón de Griezmann por su salida al FC Barcelona
El momento más intenso de la noche llegó con la intervención de Antoine Griezmann, que tomó la palabra visiblemente emocionado ante un Riyadh Air Metropolitano completamente entregado.
El francés se mostró desbordado por la situación y reconoció que no podía seguir el guion previsto: “Tenía un discurso preparado, pero se me ha ido todo”, arrancó entre lágrimas.
El delantero quiso agradecer la presencia y el apoyo constante de la afición: “Gracias por quedaros, esto es una pasada”, expresó antes de volver a pedir disculpas por su etapa en el FC Barcelona.
Griezmann admitió que no supo valorar entonces su vínculo con el Atlético de Madrid, aunque subrayó que el cariño de la grada estuvo presente incluso en los momentos más complicados.
Reconocimientos a Koke y a su entorno más cercano
Durante su intervención, el atacante tuvo también palabras de admiración para Koke, al que definió como “una leyenda de este club”, en un gesto que arrancó aplausos inmediatos del público.
No faltaron tampoco referencias a su familia, especialmente a su esposa Erika Choperena y a sus hijos, a quienes dedicó parte de su discurso en uno de los tramos más personales de la noche.
El estadio respondió de forma unánime con una de las mayores ovaciones de la velada, cerrando un momento de fuerte carga emocional que marcó la despedida del delantero francés del Atlético de Madrid.
Simeone, clave en la carrera de Griezmann
Griezmann también quiso dedicar unas palabras muy especiales a Diego Pablo Simeone, figura clave en su desarrollo deportivo. Mirando directamente al técnico argentino, le agradeció su influencia en su carrera: “Gracias a ti fui campeón del mundo, me sentí el mejor del mundo. Ha sido un orgullo luchar para ti”, expresó.
El francés no se olvidó del resto del club y extendió su reconocimiento a compañeros, cuerpo técnico y empleados de la entidad, en un mensaje de agradecimiento general que puso en valor a todas las personas que le han acompañado durante su etapa en el Atlético de Madrid.
Simeone, Torres y Godín: el reconocimiento a una leyenda
Diego Simeone, también visiblemente emocionado, destacó la transformación del jugador desde su llegada: “Llegó siendo un chico y se convirtió en un genio. Es muy difícil que todos te quieran y a ti te quieren todos”.
Fernando Torres subrayó el legado emocional del francés: “Deja algo más importante que los títulos: el cariño y el respeto de toda la familia atlética”.
Diego Godín, gran amigo del jugador, también quiso despedirse recordando su humanidad: “Esto no es una despedida, es el inicio de una leyenda que seguiremos recordando cada día”.
100 asistencias y un último gesto como capitán
Más allá de lo sentimental, el delantero volvió a dejar su sello futbolístico en su último encuentro como local. Participó en la jugada del único gol del partido y firmó su asistencia número 100 con el Atlético de Madrid, un nuevo registro histórico que se suma a su legado rojiblanco. Además, llevó el brazalete de capitán cedido por Koke como gesto simbólico en una noche para el recuerdo.

“Quiero volver al Atlético de Madrid”
La emoción continuó después del encuentro. En la rueda de prensa posterior, Griezmann volvió a mostrar su vínculo con el club y dejó una frase que ilusionó al atlético: “Quiero volver al Atleti cuando me retire”. El francés aseguró que el Atlético de Madrid siempre será su casa y dejó abierta la puerta a regresar en el futuro en otro rol dentro de la entidad rojiblanca.
Un legado eterno en el Atlético de Madrid
La despedida pone fin a una de las etapas más importantes de la historia reciente del Atlético de Madrid. Griezmann se marcha como máximo goleador histórico del club, campeón de la Europa League y de la Supercopa de Europa, además de convertirse en uno de los futbolistas más representativos de la era Simeone.
Su carrera continuará en la MLS estadounidense, en el Orlando City, pero su huella en el Atlético de Madrid queda marcada para siempre.
El Metropolitano vivió así el adiós de una leyenda. Un jugador irrepetible. Un genio que convirtió una despedida en una noche inolvidable.


