Como era previsible por diversos factores, la tetracampeona del mundo vuelve a realizar una actuación sonrojante: Alemania se despide de la Copa del Mundo en la primera eliminatoria
Julian Nagelsmann
El entrenador alemán ha pecado de juventud y cabezonería, una mezcla peligrosa y que no suele acabar bien. Para sorpresa de absolutamente nadie, así fue: una lista de convocados desbalanceada, sin meritocracia y que no entendió nadie. Es un fracaso previsible en toda regla, sólo hacía falta saber cuándo ocurriría. Sus apuestas incomprensibles, como Sané o Goretzka, por encima de jugadores que suman más al colectivo, como Undav o Stiller, han acabado merecidamente con una eliminación tan temprana como esperada. Además, su mala gestión de jugadores clave como Kimmich (no es lateral), Wirtz o Musiala ha dejado claro que el entrenador se ha equivocado con lo que quería proponer.

Además, Nagelsmann se ha mostrado perdido y sin ideas a la hora de atacar: sólo confió en los centros cuando no pudo correr. A esto se le añade una alarmante inseguridad defensiva, latente durante todo el torneo. Esto evidenció los gravísimos problemas de Alemania en transición defensiva (no ha dejado la puerta a cero en ningún partido).
Manuel Neuer
Volvió el mejor portero alemán de la historia tras dos años sin jugar a nivel internacional y ya se ha confirmado que se retira definitivamente de Die Mannschaft. Lo hace tras una actuación lamentable y donde sale muy señalado.

Pese a algunas paradas de mérito, incluyendo la tanda ante Paraguay, el guardameta del Bayern ha cometido varios errores de bulto que han costado goles. La caída ha llegado tarde, pero ha llegado y es innegable. Su adiós permanente a la Selección Alemana (a la cual no debió regresar) abre las puertas a Urbig, que ya mereció ser titular en esta Copa del Mundo y ni siquiera se contó con él.
Leroy Sané
El extremo de Essen es, posiblemente, el jugador que más ha jugado sin merecerlo. Sólo ha marcado un gol y las críticas a las que se enfrenta con total merecimiento ya provienen desde su convocatoria, absolutamente fuera de lugar, así como todas y cada una de sus titularidades. Favorecido en minutaje por las desgraciadas lesiones de Karl y Gnabry, Sané ha jugado siempre de titular, perjudicando al equipo y siendo prácticamente transparente en ataque.

Su convocatoria sorprendió, pero no su infame rendimiento. Por ello, sería absolutamente delirante que volviese a ir convocado para los siguientes compromisos, aunque Nagelsmann es experto en convertir lo negativamente utópico en una triste realidad.
Florian Wirtz y Jamal Musiala
Es innegable que se espera muchísimo más de los dos, pues son jugadores con potencial Balón de Oro y ninguno ha cumplido las expectativas (el Mundial del jugador del Liverpool es algo mejor y así lo acreditan las tres asistencias que ha otorgado, pero aun así ha estado muy lejos de su nivel) que se tenían en ellos. Sus zonas de influencia son parecidas y provocan un desorden táctico en ellas.

La lesión lastró al mediapunta del Bayern y lo ha mantenido muy alejado de su mejor versión. Necesitará un reseteo fuerte para volver a ser el que era hasta hace algo más de un año. Wirtz, por su parte, no ha brillado en Liverpool (aunque el equipo tampoco lo ha acompañado) y también esperan mucho más en Inglaterra del supuesto futuro líder alemán.
La evidente ruptura en el vestuario
Algo pasa de puertas para adentro entre el entrenador y los jugadores, sobre todo en cuanto a mentalidad: tanto Kimmich como Undav, tras el partido contra Ecuador, se mostraron muy críticos con la actuación germana y alabaron a sus rivales, quienes, según ellos, quisieron ganar más que los propios alemanes, algo que no compartió Nagelsmann en rueda de prensa.

¿Y ahora qué?
Pese a que el Mundial ha dejado algún brote verde en Alemania, como son los casos de Kai Havertz, Deniz Undav o Nathaniel Brown, en el cómputo general el rendimiento ha sido un desastre y la DFB deberá analizar lo ocurrido.

Desde el país centroeuropeo filtran que, si Nagelsmann no continuase, Jürgen Klopp sería el elegido para reemplazarlo.


