La ilusión por volver a casa tras 35 días sin fútbol, se topa con entradas que duplican su precio habitual.
El regreso del Rayo Vallecano al Estadio de Vallecas prometía ser una fiesta. Después de 18 días sin poder utilizar el terreno de juego por los problemas que obligaron a suspender entrenamientos y desplazar partidos, el equipo vuelve a casa en un momento clave de la temporada.
Sin embargo, la ilusión se ha visto empañada por el anuncio de los precios de las entradas para el próximo encuentro en Vallecas. La localidad más económica parte desde los 45 euros, cuando lo habitual en el estadio franjirrojo ronda los 20. En el extremo opuesto, algunas entradas alcanzan los 150 euros. Una diferencia que ha generado la reacción entre los aficionados.
Indignación en redes… y colas en la calle
Las críticas no han tardado en aparecer en redes sociales como X e Instagram. Algunos comentarios reflejan el malestar de parte de la afición:
“45 euros las más baratas con el equipo jugándose la vida y después del ridículo por el que hemos pasado estas semanas.”
“Esto es para que recuperéis lo invertido en el césped, ¿no?”
“Joer… ya sabemos quién va a pagar el nuevo césped…”
“Hay que pagar la luz y el césped?”
“Desde La estanquera de Vallecas no se veía un robo así en el barrio.”
Más allá del tono de algunos mensajes, el trasfondo es claro, consideran que el momento no es el más adecuado para una subida tan pronunciada, especialmente después de un mes sin poder pisar el estadio y en plena pelea deportiva.
Y, paradójicamente, las ganas de volver a Vallecas siguen intactas. Desde primeras horas de la mañana —antes incluso de las 7:00— ya se formaban colas en las inmediaciones del estadio para conseguir entradas. Una imagen que lo resume bien, una afición con la fidelidad intacta hacia el equipo. Pase lo que pase.
El regreso a casa debía representar el fin de semanas convulsas y la vuelta a la “normalidad” en Vallecas. En un momento en el que el equipo se juega tanto, convendría no olvidar que sin su afición nada de esto sería posible. Vallecas siempre responde, incluso cuando las circunstancias no acompañan. Precisamente por eso, cuidar al aficionado no debería ser secundario, sino una prioridad.


