Vallecas estalla contra la directiva

febrero 15, 2026

Miles de rayistas señalan a Raúl Martín Presa y reclaman recuperar su club

Vallecas dijo basta. Más de 1.000 aficionados del Rayo Vallecano han tomado las calles en una manifestación que ha dejado claro que la fractura entre la afición y la directiva ya es total. La protesta, convocada por la Federación de Peñas y la Plataforma ADRV, avanzó desde la Junta Municipal hasta el estadio en un clima de indignación que fue creciendo a cada paso.

No fue solo una marcha. Fue un grito colectivo. Pancartas, cánticos y mensajes directos señalaron a la actual gestión del club como responsable de un deterioro que, para muchos seguidores, va mucho más allá de los malos resultados deportivos. La sensación entre los asistentes es unánime, el Rayo está perdiendo su esencia mientras su gente siente que ya no es escuchada.

La cabecera abrió el recorrido con lemas que pedían un cambio radical en la presidencia, mientras detrás caminaban aficionados de todas las edades, incluidos socios históricos que simbolizan la memoria viva del club. La protesta reflejó algo poco habitual en el fútbol actual, una movilización transversal, sin fisuras, donde el sentimiento de barrio pesó más que cualquier resultado sobre el césped.

Los comunicados leídos durante el recorrido reforzaron la idea de unidad del rayoismo. La baja asistencia prevista al encuentro de está tarde, que se disputara en Butarque ha sido presentada como un acto de protesta consciente, renunciar al partido para defender lo que consideran la identidad del club. Para las peñas, ese gesto simboliza el nivel de hartazgo al que ha llegado la afición.

Estamos en un punto de máxima tensión. El equipo pelea por salir de la zona peligrosa, el estado del estadio lleva años en el centro de la polémica y el desgaste institucional es cada vez más visible. Todo ello ha convertido al Rayo en una olla a presión donde la afición siente que debe actuar para evitar que el club se aleje definitivamente de sus raíces.

El conflicto ya no es deportivo, va más allá del fútbol. Y la grada, que siempre ha sido el corazón del Rayo, ha decidido pasar a la acción.