Vallecas, capital de la afición en LaLiga

noviembre 17, 2025

El barrio de Vallecas y su afición muestran una vez más por qué el estadio del Rayo Vallecano debe quedarse en en su sitio y es una de las sorpresas más agradables de la temporada. En el empate 0-0 ante Real Madrid, correspondiente a la jornada 12, el estadio volvió a rozar el lleno con 14.468 espectadores, el dato toma aún más valor al considerar las dificultades con que lo consigue.

Según Transfermarkt, el estadio tiene una ocupación media del 90,8 % de su aforo, lo que lo sitúa como el recinto con mayor porcentaje de asistencia de toda la Primera División española. En número de equipos le siguen Mestalla (90,5 %), San Mamés (89,7 %), el Santiago Bernabéu (88,7 %), el Metropolitano (88,2 %), el Martínez Valero (86,5 %), el Carlos Tartiere (86,7 %), El Sadar (85,8 %), el Sánchez Pizjuán (85,6 %) y la Ciutat de València (82,4 %).

Pero este hecho adquiere mayor mérito si se tiene en cuenta que el Rayo lo está logrando a pesar de complicaciones significativas:

El estadio no dispone de sistema de venta online de entradas para partidos de LaLiga, lo que obliga a que buena parte de los aficionados compren en taquilla, algo que suele reducir la comodidad y, a menudo, la asistencia por las largas colas que se forman alrededor del estadio.

Además, la zona de aficionados visitantes permanece sin habilitar para entradas en lo que resta de temporada, por incumplimiento de la normativa de separación y accesos que exige LaLiga. La insuficiente valla perimetral y la falta de baños exclusivos para la grada visitante han impedido la apertura de esa zona para seguidores del equipo rival. 

Que el Rayo obtenga la mejor media de asistencia de LaLiga bajo estas condiciones dice mucho del vínculo que hay entre el club, su afición y el barrio de Vallecas. En septiembre, al inicio de la temporada y ante el FC Barcelona ya registró 14.438 personas.

El Estadio de Vallecas se ha convertido como la “mejor casa” de la competición en cuanto a afluencia, y lo hace con la grada repleta y un público que, pese a las limitaciones, demuestra cada jornada por qué el Rayo es un equipo distinto. Más allá del resultado deportivo, habla de identidad, barrio y pasión.