El Rayo bajo mínimos

January 16, 2026

Las lesiones y sanciones obligan a Íñigo Pérez a rehacer el equipo tras la eliminación copera.

El Rayo Vallecano atraviesa uno de los momentos más delicados de la temporada justo después de decir adiós a la Copa del Rey. La eliminación ante el Deportivo Alavés no solo dejó fuera a los franjirrojos del torneo, sino que volvió a evidenciar un problema que empieza a convertirse en constante: las lesiones.

La línea defensiva es, ahora mismo, la principal preocupación de Íñigo Pérez. Las bajas de Mumin y Luiz Felipe, ambas de larga duración, se han visto agravadas por la lesión de Andrei Ratiu, que estará entre dos y tres semanas fuera por una dolencia en el sóleo. Esta situación obligó al técnico a tomar decisiones de riesgo mínimo en Mendizorroza, como la sustitución preventiva de Balliu en el minuto 39, consciente de que es el único lateral derecho disponible en plenitud física.

La enfermería no termina ahí. Sergio Camello se convirtió en el último nombre en sumarse a la lista tras caer lesionado ante el Alavés, mientras que Unai López continúa sin estar disponible en el centro del campo. Un panorama que se complica aún más de cara al próximo compromiso liguero en Balaídos.

Ante el Celta de Vigo, el Rayo tampoco podrá contar con Óscar Valentín, sancionado tras su expulsión frente al Mallorca, ni con Pathé Ciss, concentrado con Senegal para disputar la final de la Copa África. Las ausencias obligan a Íñigo Pérez a recomponer una medular que llega bajo mínimos a una cita exigente.

A este escenario se suma otro factor a corregir: las rojas. El conjunto franjirrojo encadena expulsiones consecutivas, con las rojas de Óscar Valentín en Liga e Isi Palazón en Copa. En el caso del murciano, la sanción se cumplirá en la próxima edición copera, por lo que estará disponible para el duelo liguero.

Pese a todo, no todo fueron malas noticias en Vitoria. La vuelta de Alemao tras superar una pubalgia y la participación de futbolistas con menos minutos en Copa, como Óscar Trejo que salió de titular, aportan algo de optimismo a un vestuario castigado por la acumulación de partidos en tres competiciones.

Con la Copa ya en el retrovisor, el Rayo afronta ahora un tramo clave del campeonato liguero, mantenerse en la tabla y recuperar efectivos.