Veinticinco años después, los sueños vuelven a hacerse realidad en Vallecas. La vida ha cambiado para muchos desde aquella última aventura europea, pero esta semana, miles de vallecanos vuelven a tener la ilusión como si fuera la primera vez. Porque este Rayo no solo viaja a Suecia, viaja con una afición que lleva semanas con la maleta cargada de ilusión y viviendo este sueño de la agrupación, como reza el nuevo himno del centenario. Y es que este equipo no pisa Europa, la camina con orgullo.
El Gamla Ullevi en Gotemburgo será el escenario donde, este jueves 23 de octubre a las 18:45 horas, se escriba una nueva página en la historia vallecana. El Rayo Vallecano, único representante de LaLiga en esta Conference League 2025-2026, visita al BK Häcken en la jornada 2 de la fase de liguilla. Un duelo inédito en competición oficial que mide el presente de dos equipos que llegan con sensaciones muy distintas: los suecos, tras empatar 0-0 ante Shelbourne pese a su dominio; los madrileños, con un estreno convincente tras vencer 2-0 al KF Shkëndija Tetovo.
El conjunto de Íñigo Pérez ha arrancado con paso firme su camino continental, con tres triunfos consecutivos y portería a 0 en todos ellos, mostrando solidez fuera de casa, donde además acumula dos victorias seguidas en LaLiga. El vestuario vive un momento de confianza, sabiendo que un triunfo en Suecia les dejaría con 6 de 6 puntos posibles y el pase a la siguiente fase bien encaminado desde muy temprano.
Enfrente estará un BK Häcken que actualmente marcha noveno en la Allsvenskan (la liga más alta del fútbol sueco) con solo dos victorias en sus últimos cinco encuentros ligueros, acompañado por dos derrotas y un empate. En casa, el conjunto sueco ha mostrado grietas defensivas, encajando goles en sus cuatro últimos compromisos. Pese a ello, llega con dos encuentros consecutivos sin perder y dispuesto a aferrarse al factor campo para sorprender a un rival que parte como favorito.
La afición del Rayo, desplazada en masa hasta tierras escandinavas (más de 2.800 kilómetros desde Vallecas) 400 rayistas han convertido las calles suecas en una extensión de la Calle Payaso Fofó. Las redes sociales arden de emoción, los cánticos suenan desde el aeropuerto y la sensación general es que este viaje no es solo un desplazamiento: es la confirmación de un sentimiento que hace unos años parecía imposible. ¿Quién iba a decirles, hace apenas cinco años, que estarían por Europa apoyando al Rayo?
La franja vuelve a ondear por el continente y lo hace con el desafío de seguir creciendo, compitiendo y soñando. Ganar en Suecia significaría mucho más que tres puntos: sería un golpe en la mesa, una declaración de intenciones y una reafirmación de que este equipo no solo compite en Europa, sino que quiere quedarse. Porque Vallecas no ha viajado a ver historia… ha viajado a escribirla.


