Un entierro digno para un Real Madrid insuficiente.

abril 15, 2026

El partido de infarto que ha librado hoy el conjunto de Álvaro Arbeloa ha terminado con un desenlace amargo para los blancos. Absolutamente nadie predijo que el Bayern de Múnich habría encajado tres goles antes de finalizar el primer tiempo. La máquina alemana bailó en la locura del Real Madrid sin pisarse los pies, tumbando finalmente al rey de Europa.

En el primer minuto de partido, un error garrafal de Manuel Neuer regaló el primer gol al conjunto merengue. Pavlović empató el partido gracias a un Lunin flojo, con un cabezazo en la misma línea de gol. Con el partido totalmente roto, Arda Guler marcó un sensacional gol de falta para devolver la esperanza al Real Madrid. Sin embargo, Vincent Kompany ha engrasado de maravilla el centro neurálgico de un Bayern de Múnich capaz de encontrar a Kane hasta en el hueco más recóndito del campo, facilitándole al inglés un gol que devolvía el oxígeno a los alemanes. Justo antes del final del primer tiempo, Kylian Mbappé emergió en el área pequeña de Manuel Neuer para batir a la leyenda alemana y dibujar una sonrisa en la cara de todos los madridistas.

El Real Madrid lamentó no haber matado el partido

En la segunda parte, el caos inicial se recompondría. En el campo del Allianz Arena se estaba librando un pulso donde la misma inercia condenaría al perdedor. Y así ha terminado siendo. Una expulsión inexplicable a Camavinga terminó por ahogar a un Real Madrid que lo intentó de todas las maneras posibles. Luis Diaz y Olise mataron el sueño madridista de la 16 con dos goles en los últimos minutos del partido. Enterraron a un Real Madrid peleón que no dejó de intentarlo durante todo el partido.

Si hablamos de nombres propios, sin duda Olise debe salir a la palestra. El joven francés vuelve a firmar una actuación estelar. Aún siendo en ocasiones opacado por un gran Ferland Mendy, ha vuelto a ser determinante para la victoria de su equipo. En la otra cara de la moneda encontramos a una pobre versión de Vinicius Jr, que sembró un auténtico recital de malas decisiones durante los 90 minutos de partido. El brasileño no atraviesa su mejor momento, y esta eliminación en un partido decisivo contra el Bayern evidencia lo que se lleva susurrando toda la temporada.

Presas de la frustración, varios jugadores del Real Madrid protestaron al árbitro tras el pitido final. Arda Güler vió la tarjeta roja ensuciando un partido que hasta ese momento había sido impecable. La frustración de los jugadores del Madrid fue visible tras el gran golpe alemán, que sentencia una temporada para olvidar.