El Madrid asalta Valencia con un desenlace para la historia

febrero 21, 2026

El primer billete para la final de la Copa del Rey salió ardiendo del Roig Arena tras una semifinal que ya es historia del torneo. Cuando el pabellón, teñido de naranja, saboreaba la clasificación con un +5 a falta de 20 segundos (106-101), un giro salvaje en el guion cambió todo. Lo que parecía una noche de consagración local terminó convertido en una remontada imposible del Real Madrid Baloncesto ante un Valencia Basket que rozó la final con la yema de los dedos.

El arranque fue un vendaval taronja. Con un ritmo altísimo y un acierto exterior descomunal, los de Pedro Martínez cerraron el primer cuarto con un impactante 34-16, rozando los veinte puntos de ventaja y firmando uno de los parciales más explosivos que se recuerdan en la competición. Cada pérdida blanca se transformaba en transición y cada triple levantaba a una grada entregada. La reacción madridista no tardó en llegar. Liderados por Facundo Campazzo, los blancos ajustaron atrás y encontraron fluidez en ataque. Un parcial demoledor redujo la distancia hasta dejarla en apenas cuatro puntos al descanso (54-50). Del +18 inicial al equilibrio competitivo en cuestión de minutos: el partido volvía a empezar.

Tras el paso por vestuarios, el Madrid completó la remontada y llegó a ponerse por delante (58-60), con Mario Hezonja ganando peso desde el perímetro. El intercambio de golpes fue constante durante el tercer cuarto, con ventajas mínimas para ambos lados, hasta cerrarse el periodo con un ajustado 79-77 para el Valencia.

El último acto fue una montaña rusa. Jean Montero encendió de nuevo el Roig Arena con una sucesión de acciones brillantes que dispararon la ventaja local hasta el 92-84 y, poco después, al 97-86 con algo más de cinco minutos por jugarse. Parecía el golpe definitivo. Incluso tras los intentos de reacción blanca, el marcador reflejaba un 103-99 y luego un 106-101 a falta de solo 20 segundos. Entonces llegó el desenlace más inesperado. Hezonja respondió con un triple inmediato (106-104). En la reposición posterior, un error permitió una nueva posesión blanca y el alero croata volvió a castigar desde más allá del arco para poner por delante a los suyos (106-107) con ocho segundos en el reloj. El Valencia tuvo la última opción, pero la defensa madridista cerró el paso y, desde el tiro libre, Campazzo selló el definitivo 106-108.

Del 34-16 al 54-50, del 79-77 al 97-86, del 106-101 al 106-108. Una semifinal que pasó por todos los estados emocionales posibles y que terminó con el Madrid celebrando otro pase a la final tras sobrevivir a una tormenta perfecta en casa ajena.

El rival en la gran final saldrá de la segunda semifinal que enfrentará este sábado al FC Barcelona y al Kosner Baskonia, un duelo previsto para las 21:00 horas y que completará el cartel decisivo del torneo. El campeón de la Copa del Rey se decidirá mañana en el mismo escenario, con la final programada para las 19:00 horas.