Mañana desde las 14:00 horas, el Real Madrid de Álvaro Arbeloa vuelve a exponerse al juicio del Santiago Bernabéu. La dura derrota en Lisboa dejó más que un mal resultado: dejó dudas y la sensación de un equipo sin ritmo ni continuidad, muy lejos del nivel competitivo que sí mostró días antes en Villarreal. La afición volverá a hacerse oír, y el equipo sabe que no solo necesita ganar, sino convencer.
El contexto no es menor. El Madrid llega a un punto del liderato y en plena pelea por LaLiga, pero con la presión añadida de recuperar credibilidad tras una actuación europea que abrió viejas heridas. El margen de error se reduce y el Bernabéu se ha convertido, más que en refugio, en termómetro emocional del momento del equipo.
Un derbi con necesidades opuestas
Enfrente estará el Rayo Vallecano de Íñigo Pérez, que llega al derbi madrileño inmerso en una dinámica muy delicada. Solo un punto por encima del descenso y una victoria en los últimos diez partidos dibujan un escenario de urgencia para el conjunto vallecano. Aun así, el Rayo se agarra a su identidad competitiva y a la necesidad de sumar para salir de la zona de riesgo.
No podrán contar con Mumin ni Méndez, mientras que Ratiu y Balliu llegan entre algodones, aunque este último podría forzar para ser de la partida. El equipo franjirrojo sabe que visita uno de los escenarios más exigentes del campeonato, pero también que los derbis suelen romper lógicas.
El recuerdo de la primera vuelta añade una capa más al guion. Aquel empate en Vallecas, tras la derrota en Champions ante el Liverpool, fue el inicio de una mala dinámica que acabaría costándole el puesto a Xabi Alonso. Ahora, con otro entrenador y un nuevo intento de reacción, el Madrid vuelve a medirse a ese espejo incómodo.
No se esperan grandes revoluciones en el once blanco. La principal duda está en el extremo derecho: Rodrygo o Mastantuono. Más allá de nombres, lo que se pone en juego es algo más profundo: carácter, intensidad y conexión con su estadio.
Porque mañana no solo se juega un derbi. Se juega la credibilidad de un proyecto que necesita volver a reconocerse.


