En una entrevista concedida a Ingenios, el expresidente del Real Madrid Ramón Calderón (2006-2009) repasa su etapa al frente del club blanco y analiza en profundidad la situación actual de la entidad. A lo largo de la conversación, aborda cuestiones clave como la gestión institucional, el modelo deportivo y la transformación del Santiago Bernabéu, además de ofrecer su visión sobre figuras como Florentino Pérez y Cristiano Ronaldo, en un repaso que combina balance personal, análisis del presente del club y reflexión sobre el futuro del fútbol de élite.
Una gestión “por capricho” y falta de autoridad
Para Calderón, el Real Madrid atraviesa un momento de desorientación. Según el expresidente, Florentino Pérez se mueve por “intuiciones y caprichos razonados” que han terminado por debilitar la estructura del equipo.
“Veo a Florentino superado. El coste del estadio, el fracaso de la Superliga y la suspensión de conciertos le han desbordado. Además, tomar decisiones como bajar al equipo de un avión para no ir al Balón de Oro por un jugador es un desaire a la plantilla y al entrenador”, afirmó.
Calderón señaló directamente la pérdida de autoridad del técnico frente a figuras como Vinícius Jr., asegurando que respaldar al jugador por encima del entrenador envía un mensaje peligroso al vestuario: “Ya no manda el entrenador, manda el jugador”.
La verdad sobre Cristiano Ronaldo: el relato de su fichaje según Calderón
Uno de los pasajes más destacados de la entrevista es el relato de Ramón Calderón sobre la llegada de Cristiano Ronaldo al Real Madrid. El expresidente recuerda que el acuerdo se cerró el 12 de diciembre de 2008 durante su mandato, e incluía una cláusula de rescisión mutua de 30 millones de euros, en el marco de una operación que acabaría marcando un antes y un después en la historia reciente del club. Reveló que, a su llegada, Florentino Pérez intentó frenar la operación: “No quería aceptar que un jugador que no había fichado él fuera el que triunfara. Fue una herencia que no recibió bien”. Además, confirmó que Sir Alex Ferguson intentó desviar al portugués al FC Barcelona para evitar que cumpliera su compromiso con Calderón, algo que el jugador rechazó tajantemente.
El Nuevo Bernabéu: Un modelo “mercantilizado”
Sobre la remodelación del estadio, Calderón expresó su preocupación por el sobrecoste, que estima ya en cerca de 1.700 millones de euros. “Hubiera costado mucho menos hacer un estadio nuevo en Valdebebas. Esta reforma nos puede lastrar económicamente”.
Asimismo, Calderón lamentó profundamente lo que considera una pérdida de identidad del club en las gradas del Santiago Bernabéu. El expresidente criticó los precios actuales, a los que calificó de “locura”, lamentando que una entrada en la última fila pueda costar 125 euros pese a que “desde arriba se ve muy mal”. En su opinión, el estadio corre el riesgo de dar la sensación de que “se ha convertido en un teatro para extranjeros”, señalando que los palcos son ahora un lugar reservado para unos pocos que pagan cifras desorbitadas.
Para contraponer este modelo con su gestión, recordó con orgullo cómo durante su mandato invitaba a cien socios de a pie al palco en cada partido. “Si el club es de sus socios, también lo es el estadio y el salón más importante de su casa, que es el palco”, explicó emocionado al recordar a socios veteranos que casi lloraban al verse allí. Por último, se mostró muy escéptico con la actual grada de animación, a la que tildó de “impostación” y de ser algo “artificial”, asegurando que no es propio de un equipo importante tener a miles de personas vestidas de blanco siguiendo consignas de una manera “forzada e impostada”, algo que considera muy alejado del sentimiento natural del madridismo.
El fin de una era y el acoso personal
Calderón recordó con amargura el “espionaje” al que fue sometido por rivales electorales, denunciando que se gastaron millones de euros en seguir a su mujer e hijas. “Me di cuenta de que era un pececillo en una piscina llena de tiburones que consideran que el Madrid es suyo”.
Balance final: “Puse toda mi voluntad”
Alejado hoy de la “vorágine” que le impidió ver crecer a sus hijos, Calderón disfruta de sus nietos y de su salud. Al ser preguntado por su legado, el expresidente fue humilde:
“Solo espero que la gente crea que hice todo lo posible porque las cosas se hicieran bien. No me llevé nada a cambio, solo el honor y el orgullo de haber sido presidente del Real Madrid. Mi responsabilidad ahora es contar mi experiencia para que otros cojan lo bueno y desechen lo malo”.


