PSG 5-4 Bayern: triunfo parisino en una oda a la Champions

abril 28, 2026

El Parque de los Príncipes fue escenario de una de esas noches que explican por qué el fútbol es capaz de detener el tiempo. PSG y Bayern firmaron un 5-4 que no solo deja la eliminatoria completamente abierta, sino que quedará grabado como un espectáculo difícil de repetir.

En el minuto 17, Harry Kane adelantó al Bayern desde el punto de penalti (0-1), tras una acción que encendió a los alemanes y silenció momentáneamente París. El golpe no hundió al PSG, pero sí lo obligó a reaccionar. Y lo hizo. Apenas unos minutos después, en el 23′, Khvicha Kvaratskhelia apareció para igualar el encuentro (1-1) tras una jugada llena de determinación. Ese gol cambió el pulso del partido: el PSG empezó a creer y el estadio a empujar. 

La remontada se completó en el 33‘, cuando João Neves, elevándose entre gigantes, cabeceó un córner para firmar el 2-1. Pero el Bayern no estaba dispuesto a ceder terreno. En el 41′, Michael Olise, con una acción individual de enorme calidad, devolvió el empate (2-2). Cuando parecía que el descanso llegaría con tablas, el VAR intervino para señalar penalti, y en el añadido Ousmane Dembélé no falló (3-2). Cinco goles en una primera parte frenética que ya prometía historia.

Lejos de bajar el ritmo, la segunda mitad comenzó con un PSG desatado. En el 56′, Kvaratskhelia firmó su doblete (4-2) culminando una acción colectiva brillante.

Solo dos minutos después, Dembélé volvió a golpear con un disparo raso al palo corto (5-2). En cuestión de instantes, el partido parecía decidido. Pero el Bayern tiene algo que lo hace imprevisible. En el 64′, Dayot Upamecano recortó distancias de cabeza (5-3), y en el 68′, Luis Díaz, tras una acción de brutal calidad, firmó el 5-4 que devolvía la vida a los suyos. El tramo final fue distinto: menos energía, más tensión. Cada balón pesaba, cada error podía ser definitivo. El PSG rozó el sexto, pero el marcador ya no se movió.

El pitido final dejó una sensación extraña: victoria parisina, sí, pero con todo por decidir. Porque después de un 5-4, lo único seguro es que la historia aún no ha terminado.