Otra noche más, el arbitraje vuelve a situarse en el centro de la polémica: un penalti que se debería haber repetido y una falta a Koundé no señalada, que acabó en gol del Girona (2-1), hacen perder al Barça el liderato liguero.
Un encuentro empañado por el arbitraje
El FC Barcelona llegaba a Montilivi con la intención de defender su liderato y disipar las dudas que rodeaban al equipo tras la dura derrota ante el Atlético de Madrid.
En el descuento de la primera parte, el colegiado Soto Grado señalaba penalti a favor del Barça tras un pisotón sobre Dani Olmo dentro del área. Raphinha cedió el balón a Lamine Yamal, que asumió la responsabilidad desde los once metros. Tras pitar el árbitro, el delantero ejecutó el lanzamiento, pero el balón se estrelló contra el palo.
Todo parecía quedar en una ocasión desperdiciada, pero la polémica no tardó en aparecer. Según el exárbitro Iturralde González, el penalti se tendría que haber repetido, ya que, antes del lanzamiento, tanto Bryan Gil como Frenkie de Jong invadieron el área y participaron en la acción posterior al rechace.
Pero esta no fue la única polémica del encuentro. En el minuto 86, Fran Beltrán adelantaba al Girona FC con un disparo que Joan García no logró detener. La acción desató inmediatamente las protestas de los jugadores del FC Barcelona, que reclamaron una falta previa de Claudio Echeberri sobre Jules Koundé en la frontal del área.
Ni el colegiado ni el VAR señalaron la infracción, dando validez al tanto y dejando incrédulos a los blaugranas.
El mismo Echeverri, después del encuentro, al revisar la jugada, admitía haber pisado a Koundé y reconoció que habría entendido que se señalara falta. Unas declaraciones que no hacen más que aumentar las dudas sobre las decisiones arbitrales.
Una historia que ya se viene repitiendo
Solo hace falta remontarse unos días atrás. En el encuentro copero entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona se señaló un polémico fuera de juego en el gol de Pau Cubarsí. En esa acción, las líneas del VAR fueron trazadas manualmente, debido a una supuesta alta densidad de jugadores.
La decisión provocó una queja formal por parte del club blaugrana, que solicitó explicaciones al CTA, el cual se ha negado a publicar el audio de la conversación del VAR durante la revisión del tanto.
Pero no solo eso. Anteriormente, en el encuentro entre la Real Sociedad y el conjunto culé, Gil Manzano desquició al barcelonismo con sus decisiones: fueras de juego milimétricos, faltas claras no señaladas y una expulsión evidente que tuvo que ser revisada por el VAR. Una actuación que acabó derivando en su sanción, quedando fuera de la dirección arbitral durante dos semanas consecutivas, tras no cumplir las expectativas en el encuentro.
Decisiones polémicas una vez más. Y, tristemente, ya no sorprenden a nadie.


