El Atlético Madrileño logró una victoria fundamental (3-0) ante el Teruel en un partido de dos caras, donde la épica defensiva de la primera mitad dio paso a una exhibición de pegada en la segunda. El equipo de Fernando Torres tuvo que encomendarse a los milagros para mantener el cero, pero un vendaval ofensivo tras el descanso aseguró tres puntos que catapultan al equipo provisionalmente al liderato del Grupo 2 de Primera RFEF.
Un primer tiempo de infarto y milagros
La primera parte fue un auténtico mano a mano. El Teruel, con una línea de cinco muy bien plantada, contuvo el dominio de posesión del Atleti. El centro del campo rojiblanco (Morcillo, Belloti) movía la pelota, pero la profundidad era un bien escaso.
El control local se vio constantemente amenazado por el alto ritmo y las contras aragonesas. Los de Vicente Parras fueron un vendaval ofensivo que rozó el gol en tres ocasiones claras. Los colchoneros contuvieron la respiración: primero, cuando Julio Díaz despejó bajo palos un remate a bocajarro; luego, con otro cabezazo que el mismo Díaz sacó milagrosamente en la línea; y finalmente, con un potente disparo de Sergio Moreno que se estrelló en el palo. El Teruel incluso celebró un gol que fue anulado por un ajustado fuera de juego.
Los rojiblancos, con Rayane y Arnau Ortiz generando por las bandas, se fueron al descanso vivos por pura inercia y con la sensación de haber superado un examen durísimo gracias más a la fe que al juego.
Cubo activa el ciclón ofensivo
Si la primera mitad fue una guerra de trincheras, la segunda fue un relámpago. Apenas se reanudó el juego, el Atlético Madrileño rompió el marcador con un golazo de Cubo. El delantero, con el balón botando desde la derecha del área, fusiló al primer palo, dejando al portero Gálvez sin opciones. Un golpe de dinamita que cambió por completo el guion del partido.
El gol no solo abrió el marcador, sino que desató el potencial ofensivo local. En el minuto 52, Rayane se sumó a la fiesta. Tras un centro, el delantero definió de volea ajustada para el 2-0, dando una ventaja crucial.
Con el Teruel obligado a abrir líneas, llegó el tercero en el minuto 64, un tanto de pura clase. Rayane asistió a Arnau Ortiz, que definió con temple para poner el 3-0.
Asalto al liderato
A pesar de la cómoda ventaja, el Teruel siguió intentándolo, incluso con un penalti a su favor anulado por fuera de juego y un error en la salida de Esquivel que Dani Martínez tuvo que enmendar con una salvada providencial de cabeza. La defensa, con Boñar y Puric firmes, se aseguró de cerrar el partido y mantener la portería a cero.
Una victoria contundente y con solidez que confirma la gran racha del equipo, que suma su quinta jornada sin conocer la derrota. El Atlético Madrileño cumple su misión, golea y se coloca como líder del Grupo 2 de Primera RFEF.

