El rayismo apunta al presidente del Rayo como único culpable
La Federación de Peñas del Rayo Vallecano ha hecho público un comunicado en el que muestra su rechazo a la decisión del Celta de Vigo de no enviar entradas visitantes para el próximo encuentro liguero entre ambos equipos.
Desde el entorno rayista reconocen el conflicto existente entre ambas directivas, originado tras el último partido disputado en Vallecas, donde la inoperatividad de la grada visitante impidió el envío de localidades a la afición celeste. En este sentido, desde la Federación se señaló a un único responsable de dicha situación: el presidente del Rayo Vallecano, Raúl Martín Presa, subrayando que ni la afición ni el club como entidad deportiva deben asumir las consecuencias de las decisiones adoptadas por su máximo dirigente.No obstante, desde el rayismo insisten en que “entender un conflicto no significa justificar decisiones que castigan directa e injustamente a las aficiones”.
En el comunicado se recuerda que, pese a no existir un acuerdo institucional, cerca de 400 aficionados del Celta pudieron acudir al estadio de Vallecas adquiriendo sus entradas de forma regular. Además, destacan el papel de la afición del Rayo, que facilitó información, colaboró con peñas visitantes y garantizó un ambiente de respeto y convivencia.
Subrayan que este tipo de represalias no resuelven los problemas entre clubes y advierte del riesgo de normalizar una dinámica en la que las aficiones se conviertan en “moneda de cambio” en disputas institucionales. “Ese no es el camino”, señalan.
Asimismo, el comunicado invita a la reflexión de cara a las próximas visitas del Real Oviedo y el Atlético de Madrid a Vallecas, recordando que ambos clubes tampoco enviaron entradas al Rayo en su momento por la ausencia de grada visitante. En este contexto, piden a la directiva rayista a actuar con coherencia y enviar entradas a ambas aficiones.
El texto concluye con una defensa del fútbol popular y del papel central de los seguidores en el deporte: “El camino no es cerrar puertas, sino abrirlas. Porque sin aficiones, el fútbol no es nada”.


