La recta final del Campeonato de Pilotos de 2025 entre Lando Norris, Oscar Piastri y Max Verstappen no necesitaba más leña para arder, pero la ha encontrado en el lugar menos esperado: un error de Kimi Antonelli y una acusación incendiaria de Red Bull que desató una ola de odio en redes sociales.
La controversia surgió tras el Gran Premio de Qatar, una carrera de alta tensión que nos dejó a Verstappen como ganador, pero donde la verdadera bomba explotó fuera de la pista.
La acción que encendió la mecha ocurrió en las últimas vueltas, mientras Norris por un error estratégico de McLaren, luchaba por recuperar posiciones. El piloto británico se encontraba detrás de Kimi Antonelli, el joven rookie de Mercedes, que en un gran esfuerzo, ocupaba una valiosa cuarta posición.
En la vuelta 56, el piloto italiano cometió un error que él mismo relató ”Con las (gomas) duras estaba presionando demasiado. Perdí la forma en la curva nueve y luego tuve un gran sobreviraje. Tuve suerte de salvar el coche, pero perdí la posición con Lando, lo cual fue frustrante”. Este despiste le costó la posición, permitiendo a Norris pasar al cuarto puesto y sumar dos puntos cruciales que mantienen el campeonato con una mayor brecha de cara al Gran Premio de Abu Dabi.
Lo que debería haber quedado como un simple error de pilotaje fue magnificado por un dardo lanzado por Helmut Marko, asesor de Red Bull, que sugirió públicamente que la maniobra no fue accidental. Sus palabras fueron ”hubo dos veces en las que más o menos le hizo (Antonelli) señas a Lando para que pasara. Era tan obvio”.

La acusación era clara y apuntaba a que Antonelli se había apartado intencionalmente para ayudar a Norris por ”compañerismo” ya que, a pesar de ser ambos de equipos diferentes, tanto Mercedes como McLaren utilizan motores Mercedes.
La respuesta de Toto Wolff, jefe de Mercedes, fue inmediata y furiosa ”¿Cómo se puede ser tan descerebrado para decir algo así? (…) Estamos luchando por el segundo puesto en el campeonato (de constructores), que es importante para nosotros. Y luego escuchar semejantes disparates me deja alucinando” haciendo alusión a que la maniobra, si fuera intencional, perjudicaría directamente al equipo y a los puntos que necesitan para tomar el subcampeonato de constructores.

La verdadera gravedad del asunto se manifestó en las redes sociales. A raíz de las declaraciones de Red Bull, el joven Kimi Antonelli de solo 19 años, se convirtió en blanco de un brutal acoso en línea. El nivel de toxicidad se intensificó tanto que forzó a Red Bull a rectificar de manera contundente.
El equipo de Verstappen emitió un comunicado de disculpa, retractándose de las insinuaciones originales: ”Las repeticiones muestran que Antonelli perdió momentáneamente el control de su coche, lo que permitió a Norris lo pasara. Lamentamos sinceramente que esto haya provocado que Kimi reciba abusos en línea”.
El propio Helmut Marko se retractó en medios alemanes, admitiendo que el video demostraba un error de conducción no intencional. Mercedes acepto las disculpas, cerrando el capítulo, pero el daño ya estaba hecho.
La polémica Antonelli-Norris es el reflejo de la tensión insostenible en la que entró la Fórmula 1 con la definición del título. La definición en Abu Dabi será un verdadero campo de batalla donde la presión, las estrategias y, sobre todo, la intención detrás de cada maniobra que serán examinadas bajo una lupa aun más grande.


