China ha vuelto a sacudir la industria de los deportes electrónicos con un acontecimiento que ya figura en el Libro Guinness de los Récords: más de 62.000 personas asistieron en directo a la final de la King Pro League (KPL), la competición profesional del MOBA Honor of Kings, celebrada en el Estadio Nacional de Pekín.
La final enfrentó a AG Super Play y Wolves Esports, en un encuentro que mostró un despliegue técnico a la altura de los grandes deportes tradicionales y que terminó con la victoria de AG Super Play por 4-2, consolidando su dominio en la liga.
Durante el descanso del partido, un representante de Guinness World Records proyectó en las pantallas del estadio la magnitud del logro, comparando los más de 62.000 asistentes en Pekín con los 45.000 que registró un evento similar en París en 2016, subrayando así el alcance histórico del evento.

Las entradas se agotaron en apenas doce segundos, y según la organización, el 85 % del público procedía de fuera de Pekín, lo que refleja la relevancia nacional del torneo.
Certificado oficialmente, este récord no solo supera los registros anteriores, sino que consolida a los eSports móviles como un fenómeno cultural de primera magnitud.
Referente global de los deportes electrónicos
El récord no se explica solo por la popularidad de Honor of Kings, sino por el ecosistema que lo rodea.
La KPL se ha consolidado como una liga profesional con producción de alto nivel, impacto económico y movilización masiva de aficionados, lo que refleja el lugar del juego en la vida cultural y comercial de China.
La final de Pekín proyecta además a la escena china como referente global en organización y ambición, mostrando lo que los eSports móviles pueden alcanzar.
Ahora, la atención se dirige al Honor of Kings International Championship (KIC) 2025, que reunirá a equipos de todo el mundo y abrirá espacio a jugadores amateurs, streamers y equipos femeninos, consolidando la expansión internacional y la inclusión dentro de la competición.


