Heroica resistencia en el Camp Nou: ¡A la final!

marzo 3, 2026

El Atlético de Madrid jugará la final de la Copa del Rey tras sobrevivir a una noche de puro terror en el Spotify Camp Nou. El 4-0 de la ida, que parecía una renta inexpugnable, estuvo a punto de saltar por los aires ante un FC Barcelona desatado que se impuso por 3-0 y murió en la orilla. Los de Diego Pablo Simeone supieron sufrir, achicar agua cuando el barco se hundía y, aferrados a un Musso salvador, sellaron su billete para La Cartuja en un ejercicio de supervivencia que ya es historia de la hemeroteca rojiblanca.

El rodillo de Flick y el miedo en el cuerpo

El partido fue un monólogo azulgrana desde el primer segundo. Hansi Flick cumplió su promesa de ir a por todas y el Atleti, excesivamente replegado, no encontraba la forma de salir de la cueva. En el minuto 29, el joven Marc Bernal encendió la mecha de la remontada tras una genialidad de Lamine Yamal. El 1-0 hizo que el Camp Nou creyera y que al Atleti le temblaran las piernas.

El desastre se mascó justo antes del descanso. Un polémico penalti de Pubill sobre Pedri permitió a Raphinha poner el 2-0. En solo una parte, la mitad de la renta se había esfumado. El Atleti se marchó a vestuarios necesitando aire y una charla urgente del Cholo para no despeñarse por el precipicio.

Musso y el muro contra la épica

La segunda mitad fue un asedio constante. Musso se disfrazó de héroe con paradas imposibles a Ferran Torres y Cancelo, manteniendo el hilo de vida de un Atlético que perdía piezas por el camino, con Giuliano Simeone retirándose lesionado. Sin embargo, en el minuto 72, llegó el momento crítico: de nuevo Marc Bernal (en aparente fuera de juego) cazó un centro de Cancelo para firmar el 3-0. El Barça estaba a un solo gol de igualar la eliminatoria y el estadio era un manicomio.

Fueron veinte minutos de despejes desesperados, de centros laterales que no acababan nunca y de una solidaridad defensiva conmovedora. Griezmann bajó a defender como un central más, Llorente se multiplicó en las ayudas y Hancko sacó balones de todas partes. El Barça pidió hasta dos penaltis en el tramo final, pero el Atleti resistió cada embestida como un gato panza arriba.

El desahogo del Cholo: destino La Cartuja

Con el pitido final tras seis minutos de descuento eternos, Simeone estalló en el césped. Sus gritos y su carrera hacia el túnel reflejaban la liberación de un equipo que rozó el fracaso pero que, por puro carácter, se ganó el derecho a soñar. Sorloth tuvo la sentencia en el 94′, pero el destino quiso que la clasificación se sellara con el sello del sufrimiento atlético.

El Atlético de Madrid vuelve a una final de Copa años después. No fue bonito, no fue cómodo, pero el 3-4 global hace justicia a una eliminatoria donde el Atleti fue mejor en el cómputo total. Ahora espera La Cartuja, donde este grupo de guerreros buscará levantar un título que premie su inquebrantable fe.