El Real Madrid goleó al Mónaco por 6-1 en un festival ofensivo del equipo de Álvaro Arbeloa. El Bernabéu vivió una noche mágica de Champions League con el que, por ahora, cierran un capítulo tras los pitos del último partido.
Un equipo muy ofensivo
La primera alineación de Arbeloa en la Champions League dejó varias sorpresas. El nuevo entrenador del Real Madrid premió los buenos minutos de Arda Güler y Franco Mastantuono y apostó por ellos en la alineación frente al Mónaco: Courtois; Valverde, Asencio, Huijsen, Camavinga; Tchouamení, Bellingham, Güler; Mastantuono, Vinicius y Mbappé.
El gran inicio
Algo que no se había visto prácticamente en toda la temporada con el Real Madrid. Un equipo que salió enchufado al campo desde el pitido inicial. Con Valverde y Camavinga en los laterales y con un Mastantuono muy participativo en la creación de juego de equipo.
De las botas de Franco nació el primer gol del partido. En el minuto cinco de partido, Kylian Mbappé culminó una gran jugada colectiva con un tiro raso desde la frontal del área ante el que nada pudo hacer Philipp Kohn.
El estilo de juego de Álvaro Arbeloa tiende más a lo que conocíamos de Ancelotti que a lo que quiso imponer Xabi Alonso. Un grupo que intenta presionar pero que cuando es superado no tiene inconveniente en meterse atrás en un bloque bajo y salir a la contra.
En el minuto 26 llegó la gran muestra de este ‘nuevo Madrid’. Una jugada con el equipo metido en su propio campo, que arranca Camavinga con una genialidad, Güler mejora aun más la jugada para poner a correr a Vinicius y que culmina con un pase de la muerte del brasiñeño para que Mbappé haga el 2-0.
‘Francamente’ bien
El ritmo del partido no cambió durante la primera mitad. Los blancos mantuvieron un ritmo alto de balón y supieron minimizar los esfuerzos en defensa. Mastantuono fue uno de los más destacados de la primera mitad, con varias acciones de mucha calidad desde la banda derecha y con varios tiros desde la frontal con poca fortuna.
Ya en la segunda mitad, en el minuto 50 de partido Huijsen anticipó bien la salda de balón del Mónaco. El balón llegó a las botas de Vinicius y tras intentar marcharse de cara a la portería el brasileño dejó en bandeja el balón a Mastantuono para que con su pierna derecha hiciera el 3-0 para el Real Madrid.
Este Vinicius si gusta al Bernabéu
El brasileño fue el único que recibió algunos tímidos pitos durante el partido, aunque estos fueron rápidamente contrarrestados por aplausos por el público asistente. Vinicius hizo todo aquello que le pedía Arbeloa en rueda de prensa, ser ese jugador que se echa el equipo a la espalda y no para de intentarlo una y otra vez.
No tuvo su gol durante la primera mitad, aunque tampoco tuvo las ocasiones más claras del equipo. Lo que si que hizo fue generar, la asistencia en el segundo gol de Mbappé, la asistencia en el gol de Mastantuono y provocó el cuarto gol con otra asistencia que iba camino a gol pero que terminó con Kehrer anotando el gol en su propia portería.
En el minuto 62 de partido llegó lo que tanto quería buscaba. Tras una gran recuperación de Güler en el centro del campo el brasileño recibió el balón en un tres para dos junto a Bellingham y Mbappé, pero esta vez, las asistencias ya estaban dadas y el brasileño se la jugó para hacer un auténtico golazo con el que firmaba la ‘manita’ y confirmaba el perdón del Bernabéu.
El brasileño corrió al centro del campo para celebrarlo con Güler y el equipo, y tras la celebración se fue a la banda para fundirse en un abrazo con Arbeloa. Mbappé pedía al Bernabéu más aplauso y con ello, se consumaba la reconciliación del público y el equipo.
Festival de goles
El Mónaco también quería dejarse ver en el Bernabéu. Teze aprovechó un error en la salida de balón de Ceballos para marcar el gol de la honra para los franceses.
Vinicius ya se había ganado el perdón de los madridistas, pero aun faltaban los otros dos grandes señalados por el Bernabéu. Valverde asistió a Bellingham en el minuto 80 dejando mano a mano al inglés frente al portero, que no desaprovecharía la oportunidad de volver a hacer sonar el ‘hey Jude’ con el sexto gol del equipo (6-1).

